1. Corte Suprema. Querella de restitución. Querella de restitución se incluye dentro de los interdictos posesorios. Legitimación activa del poseedor. Requisitos de procedencia de la querella de restitución. Incumplimiento del requisito de posesión material de la propiedad en disputa.

2. Corte de Apelaciones de Concepción. Querella de restablecimiento. Querella de restablecimiento, concepto y finalidad. Violencia o acto agresivo puede dirigirse contra la persona o el inmueble del poseedor o mero tenedor. Suficiencia probatoria para acreditar los actos de violencia destinados al despojo de los amparados.

3. Corte de Apelaciones de Concepción. Querella de amparo. Querella de amparo y querella de restitución, concepto y requisitos de procedencia. Demandante y demandado que exhiben títulos inscritos sobre el inmueble de autos. Interdictos posesorios no son las acciones pertinentes para resolver un conflicto donde ambas partes alegan dominio sobre el predio. Controversia propia de una acción de reivindicación.


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1.Corte Suprema.

Querella de restitución. Querella de restitución se incluye dentro de los interdictos posesorios. Legitimación activa del poseedor. Requisitos de procedencia de la querella de restitución. Incumplimiento del requisito de posesión material de la propiedad en disputa.

Fecha Sentencia: 19/02/2020

Cita Online: CL/JUR/11091/2020

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Hechos:

Querellante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que confirmó el fallo de primer grado que rechazó la querella de restitución. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido

Considerandos relevantes.

Séptimo: Que en lo concerniente al recurso en examen, debe señalarse, entonces, que la querella de restitución se incluye dentro de los interdictos que pretenden la recuperación de la posesión de los bienes raíces o de los derechos reales constituidos en ellos, que se ha perdido. Se trata, pues, de una acción que corresponde al poseedor y cuyo objeto es defender la posesión a fin de recuperarla de la o las conductas que implicaron su despojo, restableciendo los hechos al estado anterior de la comisión de tales actos, razón por la cual, en doctrina, dicha acción también se conoce como «querella de despojo».
Así, los requisitos para su procedencia, según fluye de las normas referidas, son tres: primero, que el poseedor haya tenido la posesión tranquilla e ininterrumpida durante un año a lo menos; segundo, que haya sido privado de ella por medio de actos provenientes del querellado, que deben ser referidos con claridad y precisión; y, tercero, que la acción se deduzca dentro de un año contado desde la pérdida de la posesión, presupuestos que han de verificarse en forma copulativa, de tal suerte, que la inconcurrencia de cualquiera de ellos impide que la demanda sea acogida.

Octavo: Que, por consiguiente, habiéndose asentado como un hecho que la querellante no justificó la posesión material de la propiedad en disputa con cuyo mérito el tribunal desestimó el interdicto posesorio, resulta evidente que ha interpretado y aplicado debidamente los preceptos legales que rigen la materia, sin desconocer los derechos que como usufructuaria tiene la demandante.

Ahora bien, todo otro tipo de disquisiciones sobre la materia, ante la realidad procesal anotada, deberá ventilarse en el procedimiento contradictorio que corresponda, producto del ejercicio de las acciones que el legislador prevé para dicho efecto, desde que los límites que la ley señala para la competencia de los tribunales de justicia para conocer y juzgar los litigios posesorios, no permiten extender sus términos más allá, debiendo, en consecuencia, rechazarse los asuntos que le resulten ajenos.


2. Corte de Apelaciones de Concepción.

Querella de restablecimiento. Querella de restablecimiento, concepto y finalidad. Violencia o acto agresivo puede dirigirse contra la persona o el inmueble del poseedor o mero tenedor. Suficiencia probatoria para acreditar los actos de violencia destinados al despojo de los amparados.

Fecha Sentencia: 15/01/2020

Cita Online: CL/JUR/8112/2020

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Hechos:

Querellante interpone recurso de casación en la forma y de apelación contra la sentencia que rechazó la querella de restablecimiento. La Corte de Apelaciones rechaza el recurso de casación en la forma, revoca el fallo impugnado y acoge la querella de restablecimiento deducida.

Considerandos relevantes.

SÉPTIMO: Que la querella de restablecimiento regulada en el artículo 928 del Código Civil y artículo 549 N° 3 del Código de Procedimiento Civil, es entendida como: «Aquella acción por la cual el despojado violentamente de la posesión o mera tenencia de un inmueble persigue se le restituya en esa posesión o mera tenencia en que se encontraba antes del despojo violento». (Tratado de los Derechos Reales. Bienes. Alessandri, Somarriva y Vodanovic. Tomo II Quinta edición, Editorial Jurídica de Chile, Pág. 356)
Sin perjuicio de la discusión acerca de la naturaleza jurídica de la querella de restablecimiento, tenemos que, en primer lugar, el fundamento principal de las acciones posesorias es evitar que los particulares se hagan justicia por sí mismos, con la finalidad de conservar el orden y la paz social. Específicamente, en lo que respecta a la acción invocada en autos, su finalidad es, que cualquiera que haya sido despojado violentamente, sea, ante todo, reintegrado.

DÉCIMO: Que, la doctrina mayoritaria y compartida por estos sentenciadores, sustentada, entre otros, por Alessandri; Somarriva y Vodanovic, entiende que la violencia o acto agresivo (que debe acreditarse en la querella de restablecimiento) puede dirigirse contra la persona o el inmueble del poseedor o mero tenedor (las expresiones usadas de poseedor o mero tenedor, no debe entenderse como requisito de procedencia de la acción, sino para identificar al sujeto legitimado para accionar), pues la disposición del artículo 928 del Código Civil no distingue entre la fuerza contra las cosas (rotura de sellos o candados, destrucción de sembrados o cerramientos) y la violencia o intimidación contra las personas.

UNDÉCIMO: Que, de los antecedentes acompañados por los querellantes, en especial la absolución de posiciones, queda en evidencia que el querellado, don William Esteban Cádiz Contreras irrumpió, a eso de las 05:45 horas de la madrugada del 19 de mayo del año 2018, en el inmueble singularizado en autos. Más aun, en la misma prueba confesional, el señor Cádiz Contreras declara y reconoce que para entrar al templo cortó un candado. También confiesa que puso nuevas chapas y barras de protección en las ventanas y puertas del inmueble. Lo anterior, queda de manifiesto con dichas pruebas rendidas, y, además, con el acta de inspección realizada por el tribunal a quo.
Luego, a juicio de esta Corte, no parece razonable que las acciones desplegadas por el querellado hayan sido realizadas con motivo de seguridad y mantenimiento del templo, como declara en su confesión expresamente provocada, sino más bien, son constitutivas de actos de violencia, destinadas al despojo de los amparados, cumpliéndose con esto la exigencia contenida en el artículo 928 del Código Civil.

Reafirma lo anterior, el contenido de los números 5 y 6 de la querella criminal por delito de usurpación y daños, en que el representante de la Corporación Evangélica Ministerio San Pablo expresa en dicho escrito que ellos no detentaban la posesión completa del inmueble objeto de la litis, sino que se encontraban ocupándolo los querellantes don Bernardo Rivas Rubilar y doña Nadia Rivas Rubilar, lo que lleva a concluir que los actos narrados en esta querella de restablecimiento, y acreditados con los elementos de prueba antes señalados, parecen ser más bien autotutelares, en orden a la recuperación de un inmueble, mediante despojo, que conservativos del dominio, como lo propone el querellado.


3. Corte de Apelaciones de Concepción.

Querella de amparo. Querella de amparo y querella de restitución, concepto y requisitos de procedencia. Demandante y demandado que exhiben títulos inscritos sobre el inmueble de autos. Interdictos posesorios no son las acciones pertinentes para resolver un conflicto donde ambas partes alegan dominio sobre el predio. Controversia propia de una acción de reivindicación.

Fecha Sentencia: 13/11/2019

Cita Online: CL/JUR/6546/2019

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Hechos:

Una sociedad interpone querella de amparo, en lo principal, y querella de restitución, en subsidio, en contra de otra. El juzgado civil acoge la querella de amparo, decisión que el citado de evicción impugna mediante recurso de apelación. La Corte de Apelaciones revoca el fallo apelado, rechazando tanto la querella de amparo como la querella de restitución.

Considerandos relevantes.

OCTAVO: En estos autos la actora ha deducido querella posesoria de amparo, en subsidio, y con los mismos fundamentos fácticos querella de restitución.

Al respecto es importante anotar que la querella de amparo se define como «el interdicto o juicio posesorio sumario que se intenta para conservar la posesión de bienes raíces o de derechos reales constituidos en ellos» (Manual de Derecho Procesal, Derecho Procesal Civil. Mario Casarino Vitervo. Tomo VI, Quinta Edición actualizada, año 2005. Editorial Jurídica de Chile, pág. 1) y por su parte la querella de restitución «es la que tiene por objeto recuperar la posesión de bienes raíces o de derechos reales constituidos en ellos» (Los Bienes la Propiedad y otros Derechos. Daniel Peñailillo Arévalo. Cuarta Edición, año 2007. Editorial Jurídica de Chile, pág. 246).

En uno y en otro caso es el querellante quien debe acreditar, junto a su posesión, los actos de turbación o de despojo, en su caso, más bien como apunta el profesor Peñailillo en la obra ya citada, «debe probar los hechos en qué consisten y su fecha, para dejar claro así que se interpone en tiempo oportuno».

No esta demás insistir en que toda acción posesoria persigue un efecto fundamental, cual es el de devolver o reintegrar la posesión al mismo estado que tenía antes de la turbación.

Los requisitos que deben concurrir para que la acción intentada en autos prospere son tres: a. que el poseedor haya detentado la posesión tranquila e ininterrumpida durante un año a lo menos; b. que se haya sufrido un acto de molestia o embarazo en dicha posesión y c. que la acción la deduzca el poseedor dentro de un año contado desde el acto constitutivo de molestia o embarazo. Presupuestos que han de verificarse en forma copulativa, de tal suerte, que la inconcurrencia de cualquiera de ellos impide que la demanda pueda prosperar». (Fallo dictado por la Excma. Corte Suprema en recurso de casación en la forma y fondo, de fecha 26 de mayo de 2008, rol.1.144 2006).

A lo anterior se puede agregar que, en el caso de la querella de restitución, su objetivo es recuperar la posesión de bienes raíces o de derechos reales constituidos en ellos, como ya se ha dicho al definir tal interdicto. En este caso varía el requisito de la letra b) referido anteriormente, en cuanto ahora es necesario que se haya sufrido el despojo de la posesión mediante actos que se deben indicar clara y precisamente.
NOVENO: Que en el caso sublite, nos encontramos que tanto el querellante como la querellada tienen como fundamento fáctico de sus acciones, que ambos tienen el derecho de propiedad respecto de la cosa que reclama, que está privado o destituido de la posesión de ésta y que se trata de una cosa singular.

Por consiguiente, no son los interdictos posesorios las acciones pertinentes para resolver un conflicto en que ambas partes alegan el dominio sobre el predio que dicen poseído legítimamente por su contraria y ambos también, exhiben sendos títulos inscritos de los cuales cabe analizar cabidas, deslindes, posesión, ocupación material, entre otros elementos.

Los hechos controvertidos en autos se comprenden en los presupuestos propios de acciones como la reivindicatoria o de dominio, que es aquella que corresponde al dueño de una cosa singular, de que no está en posesión, para que el poseedor de ella sea condenado a restituírsela, conforme a lo dispuesto en el artículo 893, 894 y 895 del Código Civil.

DECIMO: Que si bien es cierto que, en los interdictos posesorios son admisibles las alegaciones de dominio y las inscripciones sobre el particular para efecto de acreditar la posesión que alegan, también lo es que, cuando el conflicto es precisamente los derechos que amparan tales títulos, aquello deviene en una materia distinta a la que puede ser tratada por esta vía, son de los derechos de posesión de las partes se encuentran indubitados, lo que habilita una acción rápida para ser eficaz como las que han sido definidas en el considerando 9.
UNDÉCIMO: Que en mérito de lo razonado precedentemente las acción posesoria de amparo deducida en como principal, como asimismo, la subsidiaria de restitución, deberán ser desestimadas por cuanto no se encuentran acreditados los hechos que permiten su procedencia, al contrario, se ha traída bajo dichas acciones y procedimientos, alegaciones que le son ajenas, como lo es el dominio de cada parte sobre los terrenos en disputa.