1. Corte Suprema. Finalidad de los bienes familiares. Improcedencia de restringir la aplicación de la institución de los bienes familiares únicamente a los casos de dominio o propiedad exclusiva de uno de los cónyuges.

2. Corte de Apelaciones de Santiago. Requisitos de procedencia de la declaración de bien familiar. Ausencia del requisito de tratarse de un inmueble de propiedad de uno de los cónyuges o de una sociedad en la cual éstos tengan derechos y acciones. Incumplimiento del requisito de ser el inmueble la residencia principal de la familia.

3. Corte Suprema. Finalidad de la declaración de bien familiar. Protección del núcleo familiar implica necesariamente la existencia de una pluralidad de sujetos. Improcedencia de considerar como familiar a cada uno de los cónyuges individualmente considerados.


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1. Corte Suprema.

Declaración de bien familiar. Finalidad de los bienes familiares. Improcedencia de restringir la aplicación de la institución de los bienes familiares únicamente a los casos de dominio o propiedad exclusiva de uno de los cónyuges

Fecha Sentencia: 21/02/2020

Cita Online: CL/JUR/12894/2020

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Hechos:

Demandado interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que revocó el fallo de primer grado e hizo lugar a la demanda sobre declaración de bien familiar. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes.

Tercero: Que para dilucidar la controversia corresponde analizar el sentido y naturaleza de la institución de bien familiar.

Pues bien, la línea jurisprudencial adoptada por esta Corte, se sustenta en el entendido que el cimiento que la justifica responde a un compromiso protector con la familia. En efecto, se ha dicho que el fundamento de la declaración de bien familiar es principalmente proteger la vivienda familiar, a quienes pueden ser privados de su uso, en cuanto proyección del deber de los cónyuges de proveer a las necesidades de la familia, especialmente al bien que le sirve de habitación, al que la ley le reconoce una función esencial que justifica su especial protección. Así se ha expresado, por ejemplo, en los autos Rol N°3.322 2012, N°7.626 2012, N°9.352 2012, N°6.837 2016, N°36.310 2017, N°129 2018 y N°7.481 2018.

En efecto, se ha razonado que la protección de la familia, como deber que tiene fundamento constitucional, implica asegurarle la mantención de la vivienda donde ha desarrollado su vida, a fin de que frente a la ruptura, se permita «…la continuación normal de la vida de sus miembros, como garantía o protección para el cónyuge que tiene a su cargo el cuidado de los hijos» (como lo señala René Ramos Pazos en su Derecho de Familia, Editorial Jurídica, 2010, p. 359).

Cuarto: Que, de este modo, es posible precisar de modo más específico que la razón que sirve de fundamento a la posibilidad de afectar bienes con el carácter de familiares, no es la existencia del matrimonio per se, sino la posibilidad de surgimiento de conflictos que ocasionen su ruptura, de manera que se trata de una institución que busca amparar la estabilidad de la vivienda de la familia en crisis, que si bien puede funcionar como herramienta preventiva, tiene por objeto tutelar de modo efectivo a aquellos miembros de la familia, que desde un punto de vista patrimonial, en relación a la habitación, queden en peor situación como consecuencia del quiebre matrimonial.

Séptimo: Que en relación al segundo reclamo formulado, en cuanto que la declaración de bien familiar resulta irrelevante por cuanto ambos litigantes son propietarios del inmueble, tal como lo ha resuelto esta Corte en autos Rol 3.322 2012, 3.289 2012 y 8.072 2018, cabe destacar que la ley no efectúa distingo alguno y siguiendo dicha directriz deberá entenderse comprendido en dicha hipótesis tanto el que pertenece a cualquiera de los cónyuges o a ambos en comunidad, tal como concluyen autores como Gian Franco Rosso Elorriaga («Régimen Jurídico de los Bienes Familiares», Metropolitana Ediciones, 1998, pág. 99); lo que también se ve corroborado con la redacción original del artículo 141, que se aprobó con la dictación de la Ley N°19.535, publicada en el Diario Oficial el 23 de septiembre de 1994, a saber: «El inmueble de propiedad de ambos cónyuges o de alguno de ellos, que sirva de residencia principal de la familia, y los muebles que guarnecen el hogar, podrán ser declarados bienes familiares….» Si bien dicha redacción resultó modificada en el Decreto con Fuerza de Ley N°1 de 1995, que fijó el texto refundido, coordinado y sistematizado del Código Civil, al establecer en el mismo articulado que: «El inmueble de propiedad de cualquiera de los cónyuges que sirva de residencia principal de la familia, y los muebles que la guarnecen, podrán ser declarados bienes familiares…»; tal divergencia no varía la situación, pues la expresión que se utiliza en este último texto legal, «…inmueble de propiedad de cualquiera de los cónyuges…», resulta comprensiva de las dos hipótesis en discusión, esto es, tanto de aquella en que el bien materia de la afectación es de dominio exclusivo de uno de ellos como de ambos, no existiendo razones que justifiquen una determinación en el sentido contrario, esto es, restringiendo la aplicación de la institución de los bienes familiares únicamente a los casos de dominio o propiedad exclusiva de uno de los cónyuges, la que resultaría, por lo demás, ajena a la finalidad de protección y de amparo del hogar de la familia, en caso de conflictos dentro de ella, por lo que el recurso deberá ser rechazado.


2. Corte de Apelaciones de Santiago.

Declaración de bien familiar. Requisitos de procedencia de la declaración de bien familiar. Ausencia del requisito de tratarse de un inmueble de propiedad de uno de los cónyuges o de una sociedad en la cual éstos tengan derechos y acciones. Incumplimiento del requisito de ser el inmueble la residencia principal de la familia.

Fecha Sentencia: 13/01/2020

Cita Online: CL/JUR/4680/2020

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Hechos:

La Corte de Apelaciones revoca el fallo impugnado y rechaza la demanda sobre declaración de bien familiar.

Considerandos relevantes.

Primero: Que para efectuar la declaración de bien familiar resulta indispensable la concurrencia de una serie de requisitos, a saber, que la medida sea solicitada por uno de los cónyuges, que lo sea respecto de un bien inmueble propiedad de uno de ellos o de ambos, cualquiera sea el régimen matrimonial y, finalmente, que dicha propiedad sea la residencia principal de la familia.

Cuarto: Que conforme lo dicho, resulta que no se acreditó en el proceso que el demandado fuera titular de acciones y derechos en el inmueble materia de autos, sino todo lo contrario.

En efecto, conforme al Registro de Accionistas de la Sociedad Protal SPA, aparece que el demandado desde el 3 de julio de 2018 no tiene ni posee acciones y/o derechos en la sociedad, siendo actualmente titular de las 100 acciones emitidas por la sociedad la compañía denominada Inversiones JHW y Compañía, como aparece del citado registro.

Quinto: Que, por otra parte, en cuanto al requisito de ser el inmueble residencia principal de la familia, lo cierto es que conforme lo declarado por los hijos de las partes, queda de manifiesto que cada uno de ellos han formado sus hogares, que se reúnen en ocasiones especiales en el inmueble, almuerzan los domingos con sus padres que cohabitan el inmueble.


3. Corte Suprema

Declaración de bien familiar. Finalidad de la declaración de bien familiar. Protección del núcleo familiar implica necesariamente la existencia de una pluralidad de sujetos. Improcedencia de considerar como familiar a cada uno de los cónyuges individualmente considerados.

Fecha Sentencia: 28/11/2019

Cita Online: CL/JUR/11923/2019

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Hechos:

Demandante interpone recuso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que confirmó el fallo de primer grado que rechazó la demanda de declaración de bien familiar. La Corte Suprema rechaza, con voto de disidencia, el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes.

Séptimo: Que, de este modo, es posible precisar que la razón que sirve de fundamento a la posibilidad de afectar bienes con el carácter de familiares, no es la existencia del matrimonio per se, sino la posibilidad de surgimiento de conflictos que ocasionen su ruptura, de manera que se trata de una institución que busca amparar la estabilidad de la vivienda de la familia en crisis, que si bien puede funcionar como herramienta preventiva, tiene por objeto tutelar de modo efectivo a aquellos miembros de la familia, que desde un punto de vista patrimonial, en relación a la habitación, queden en peor situación como consecuencia del quiebre matrimonial.

Octavo: Que, entonces, al tener la institución de los bienes familiares por objeto la protección del núcleo familiar en los términos referidos, esta noción implica necesariamente la existencia de una pluralidad de sujetos, por lo que si el matrimonio ha cesado en su convivencia, residiendo solo uno de los cónyuges en el inmueble cuya declaración de bien familiar se pretende, no se cumple con la finalidad de la institución analizada, desde que al haber dejado de ser el hogar común, no puede considerarse que, en la actualidad, sea la residencia principal de la familia, menos aún si el cónyuge que se mantiene en la vivienda la destina a servir de habitación a su familia extensa.

Lo anterior, pues si bien resulta indiscutible que la existencia de una familia no está supeditada al hecho de que existan hijos, es lo cierto que desde que la pareja se separa, la familia, como tal, no puede entenderse constituida por cada uno de los cónyuges individualmente considerados, ya que desde esa perspectiva estaría en condiciones de ser «la familia» tanto uno como el otro cónyuge, siendo esta la situación que se debe analizar a la hora de determinar si se cumple el requisito previsto en el citado artículo 141 del Código Civil.

Así, por lo demás, lo ha sostenido esta Corte en los autos Roles N°1.9682009, N°9.439 2013 y, más recientemente, en el N°128 2018.