1. Corte Suprema. Concepto y requisitos de procedencia de la acción de precario. Existencia de causa jurídicamente relevante para la ocupación. Origen de la ocupación de la cosa se justifica en relación contractual matrimonial previa.

2. Corte Suprema. Requisitos de procedencia de la acción de precario. Figura del precario comprende a una situación meramente fáctica. Ocupación de la propiedad por parte del demandado derivada de una relación contractual previa. Improcedencia de la acción de precario para reclamar la restitución del inmueble.

3. Corte Suprema. Requisitos de procedencia de la acción de precario. Alcance de la voz sin previo contrato en el precario. Concepto amplio de contrato en el precario. Existencia de título que justifica la ocupación del inmueble por parte de la demandada.


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1. Corte Suprema.

Acción de precario. Concepto y requisitos de procedencia de la acción de precario. Existencia de causa jurídicamente relevante para la ocupación. Origen de la ocupación de la cosa se justifica en relación contractual matrimonial previa.

Fecha Sentencia: 07/02/2020

Cita Online: CL/JUR/10038/2020

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Hechos:

Demandante deduce recurso de casación en el fondo en contra de la sentencia dictada por Corte de Apelaciones, que la revocó la de primera instancia y en su lugar rechaza la demanda de precario. Analizado lo expuesto, la Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes.

Sexto: Que conforme se afirma por la doctrina, la figura del precario comprende a una situación meramente fáctica, referida al caso concreto por el cual una persona mantiene en su poder, sin título que lo ampare, una cosa ajena careciendo de la autorización de su dueño, sea porque simplemente se resigna, o porque lo ignora.

La consecuencia jurídica que la ley prevé se enerva en caso que el tenedor acredite que milita a su favor alguna justificación para ocupar la cosa objeto del litigio, aparentemente seria o grave, sea que vincule al actual dueño con el ocupante o a este último con la cosa, aunque sea de lo aparentemente ajeno. En virtud de aquello, es posible sostener que el título al que se refiere el inciso 2° del artículo 2195 del código ya mencionado, corresponde a uno que permita constatar que se está en presencia de una determinada situación jurídica que descarte que la ocupación de la cosa sea simplemente sufrida o soportada por su actual dueño, y no a que emane de aquél ni que se trate de uno que cumpla con la ritualidad que le sea aplicable, por ende, es suficiente que permita desvirtuar que el origen de la ocupación de la cosa se sustenta en una situación de hecho exclusivamente soportada por el dueño que exige recuperarla (así se sostiene en las sentencias dictadas en los procesos número 8.054 17, 11.720 17, 34.172 17 y 37.898 17).

Noveno: Que no se discute el hecho que la demandada ocupa el inmueble reclamado desde que contrajo matrimonio con uno de los demandantes, con quien tuvo un hijo, y habita en la propiedad hace 26 años, 12 de los cuales corresponden al tiempo que convivió con su ex cónyuge, y continúa habitándolo junto a su hijo, de modo que su ingreso al inmueble, fue consecuencia del referido vínculo matrimonial.

Décimo: Que, de esta manera, se puede concluir que la tenencia u ocupación de la propiedad por parte de la demandada no deriva de «una actitud permisiva, de transigencia, aquiescencia o condescendencia» de la parte demandante, sino que de una relación contractual matrimonial previa, título que, en opinión de esta Corte, por tratarse el precario de una cuestión de hecho, es suficiente para justificar la ocupación que lleva a cabo, pues en lo meramente fáctico, ocupa el bien raíz no por ignorancia ni por mera tolerancia de los dueños, sino por una causa jurídicamente relevante, por lo que no se configuran los presupuestos del referido artículo 2195 del Código Civil, de tal manera, que la acción de precario no es la idónea para reclamar la restitución del inmueble.


2. Corte Suprema.

Acción de precario. Requisitos de procedencia de la acción de precario. Figura del precario comprende a una situación meramente fáctica. Ocupación de la propiedad por parte del demandado derivada de una relación contractual previa. Improcedencia de la acción de precario para reclamar la restitución del inmueble.

Fecha Sentencia: 23/01/2020

Cita Online: CL/JUR/8130/2020

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Hechos:

Demandante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que confirmó el fallo de primer grado que rechazó la acción de precario. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes.

Tercero: Que tal como esta Corte ha sostenido reiteradamente, el artículo 2195 inciso 2° del Código Civil, al tratar de la acción de precario, dispone que: «Constituye también precario la tenencia de una cosa ajena, sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño». De su tenor es claro que la acción que se consagra es aquella que permite al propietario de la cosa tenida por una tercera persona recuperarla en cualquier momento, en la medida que acredite la concurrencia de los siguientes requisitos copulativos: a) que el demandante sea dueño de la cosa cuya restitución solicita; b) que el demandado ocupe ese bien; y c) que tal ocupación sea sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño.

Cuarto: Que conforme se afirma por la doctrina, la figura del precario comprende a una situación meramente fáctica, referida al caso concreto por el cual una persona mantiene en su poder, sin título que lo ampare, una cosa ajena careciendo de la autorización de su dueño, sea porque simplemente se resigna, o porque lo ignora.

La consecuencia jurídica que la ley prevé se enerva en caso que el tenedor acredite que milita a su favor alguna justificación para ocupar la cosa objeto del litigio, aparentemente seria o grave, sea que vincule al actual dueño con el ocupante o a este último con la cosa, aunque sea de lo supuestamente ajeno. En virtud de aquello, es posible sostener que el título al que se refiere el inciso 2° del artículo 2195 del código ya mencionado, corresponde a uno que permita constatar la presencia de una determinada situación jurídica que descarte que la ocupación de la cosa sea simplemente sufrida o soportada por su actual dueño, y no que emane de éste ni que se trate de uno que cumpla con la ritualidad que le sea aplicable, por ende, es suficiente que permita desvirtuar que el origen de la ocupación de la cosa se sustenta en una situación de hecho exclusivamente soportada por el dueño que exige recuperarla (así se sostiene en las sentencias dictadas en los procesos número 8.054 17, 11.720 17, 34.172 17 y 37.898 17).

Séptimo: Que se tuvo por establecido como hecho que el demandado ocupa el inmueble en calidad de arrendatario desde el año 1993, a partir de un contrato celebrado con doña María Victoria Gárate Tamayo, con quien posteriormente celebró un contrato de promesa de compraventa respecto de un retazo del bien raíz, de modo que su ingreso en el inmueble, fue consecuencia del vínculo jurídico que lo ligó con la antecesora en el dominio.

Octavo: Que, de esta manera, se puede concluir que la tenencia u ocupación de la propiedad por parte del demandado no deriva de «una actitud permisiva, de transigencia, aquiescencia o condescendencia» del actor, sino que de una relación contractual previa, título que, en opinión de esta Corte, por tratarse el precario de una cuestión de hecho, es suficiente para justificar la ocupación que lleva a cabo, pues en lo meramente fáctico, ocupa el bien raíz no por ignorancia ni por mera tolerancia del actual dueño, sino por una causa jurídicamente relevante, de manera que no se configuran los presupuestos del referido artículo 2195 del Código Civil, de tal manera, que la acción de precario no es la idónea para reclamar la restitución del inmueble.


3. Corte Suprema.

Acción de precario. Requisitos de procedencia de la acción de precario. Alcance de la voz sin previo contrato en el precario. Concepto amplio de contrato en el precario. Existencia de título que justifica la ocupación del inmueble por parte de la demandada.

Fecha Sentencia: 17/12/2019

Cita Online: CL/JUR/7168/2019

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Hechos:

Demandante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que revocó el fallo de primer grado y rechazó la acción de precario. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes.

Tercero: Que tal como esta Corte ha sostenido reiteradamente, el artículo 2195 inciso 2° del Código Civil, al tratar de la acción de precario, dispone que: «Constituye también precario la tenencia de una cosa ajena, sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño». De su tenor es claro que la acción que se consagra es aquella que permite al propietario de la cosa tenida por una tercera persona recuperarla en cualquier momento, en la medida que acredite la concurrencia de los siguientes requisitos copulativos: a) que el demandante sea dueño de la cosa cuya restitución solicita; b) que el demandado ocupe ese bien; y c) que tal ocupación sea sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño.

Sexto: Que, al respecto, debe resaltarse que la ausencia de título como presupuesto de procedencia de la acción de precario, se relaciona íntimamente con la idea de mera tolerancia que el artículo 2195 del código de Bello establece, y que la actora reclama, por cuanto dicho elemento dice relación directa con el origen y justificación de una determinada tenencia de cosa ajena, que eventualmente puede ser considerada como precaria.

En consecuencia, se hace necesario dilucidar el sentido y alcance de la expresión «sin previo contrato», y al respecto es dable señalar que si bien la ley define lo que es contrato en el artículo 1438 del Código Civil como el «acto por el cual una parte se obliga con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa», en la especie debe dársele un sentido más amplio, comprensivo de la voz «título», esto es, un antecedente jurídico al que la ley reconozca la virtud de justificar la ocupación.

Por su parte, la expresión «mera tolerancia» no denota otra cosa que la actitud indulgente del dueño de una cosa, que permite sin aprobarlo expresamente actos del demandado, por los cuales ejerce la tenencia de una cosa de su propiedad, en resumen, se trata de la simple condescendencia del propietario de la cosa que luego trata de recuperar.

Séptimo: Que se tuvo por establecido como hecho que la demandada ocupa el inmueble en calidad de arrendataria desde el año 2011, a partir de un contrato celebrado con doña Brígida Fabres, de modo que su introducción en los inmueble, fue consecuencia del vínculo jurídico que lo ligó con la antecesora en el dominio.

Octavo: Que, de esta manera, se puede concluir que la tenencia u ocupación de la propiedad por parte de la demandada no deriva de «una actitud permisiva, de transigencia, aquiescencia o condescendencia» del actor, sino que de una relación contractual previa, título que, en opinión de esta Corte, por tratarse el precario de una cuestión de hecho, es suficiente para justificar la ocupación que lleva a cabo, pues en lo meramente fáctico, ocupa el bien raíz no por ignorancia ni por mera tolerancia del actual dueño, sino por una causa jurídicamente relevante, de manera que no se configuran los presupuestos del referido artículo 2195 del Código Civil, de tal manera, que la acción de precario no es la idónea para reclamar la restitución del inmueble.