1. Corte de Apelaciones de Coihaique. Determinación de la pena. Improcedencia de aplicar imputabilidad parcial del acusado. Minorante de responsabilidad penal del art. 11 N° 1 requiere que el imputado se encuentre privado de razón por causa independiente de su voluntad. Ingesta de alcohol por parte del condenado fue voluntaria, reflexiva y con pleno cocimiento de que lo predispone a conductas violentas.
2. Corte de Apelaciones de Concepción. Procedencia de eximente de haber obrado por causa ajena a la voluntad. Concepto doctrinario y elementos de la eximente de responsabilidad penal de encontrarse totalmente privada de razón la persona imputable. Imputado dependiente de la cocaína absuelto por concurrir los presupuestos de la eximente del art. 10 del Código Penal.
3. Corte de Apelaciones de Santiago. Improcedencia de mantener medida cautelar de prisión preventiva respecto de imputado acerca del cual hay antecedentes que permiten presumir su inimputabilidad. Vulneración de la libertad personal.


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1. Corte de Apelaciones de Coihaique.

Lesiones graves. Determinación de la pena. Improcedencia de aplicar imputabilidad parcial del acusado. Minorante de responsabilidad penal del art. 11 N° 1 requiere que el imputado se encuentre privado de razón por causa independiente de su voluntad. Ingesta de alcohol por parte del condenado fue voluntaria, reflexiva y con pleno cocimiento de que lo predispone a conductas violentas.

Fecha Sentencia: 24/12/2019

Cita Online: CL/JUR/11681/2019

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Hechos:

Defensa del sentenciado recurre de nulidad en contra de la sentencia definitiva, que lo condenó como autor ejecutor directo del delito de lesiones graves. Analizado lo expuesto, la Corte de Apelaciones rechaza recurso de nulidad intentado.

Considerandos relevantes.

DÉCIMO: Que, tampoco se advierte error de derecho en la no aplicación de la imputabilidad parcial del enjuiciado, prevista en el N° 1 del artículo 11 del Código Penal, esto es, «las expresadas en el artículo 10, cuando no concurren todos los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos», en relación a la eximente del artículo 10 N° 1 del mismo texto legal, que establece que: «Están exentos de responsabilidad criminal: 1° El loco o demente, a no ser que haya obrado en un intervalo lúcido, y el que, por cualquier causa independiente de su voluntad, se halla privado totalmente de razón.»; por cuanto es un hecho establecido en la sentencia recurrida, inamovible para esta Corte, la circunstancia que la ingesta de alcohol por parte del imputado el día de los hechos fue voluntaria, reflexiva y con pleno cocimiento de las consecuencias adversas que acarreaba su conducta, desde que sabía que el consumo de alcohol por su parte, lo predisponía a conductas violentas. De este modo, tal como lo razonó la sentencia impugnada, la locura o demencia dice relación con una alteración de carácter estructural, orgánico, que afecte la voluntad del imputado, en términos de decidir con libertad su forma de obrar, lo que no ocurrió en la especie dado que efectivamente el sentenciado asumió libremente la decisión de consumir alcohol, asumiendo las consecuencias violentas que le provocaba tal acto, tal como ocurrió en concreto al ejecutar el delito de lesiones graves que se conoce.

En este sentido, se desestimará la argumentación del recurrente en cuanto sostiene la referencia a las máximas de experiencia contradice la opinión experta, al no reconocer el fallo la calidad de enfermedad del imputado y la forma de enajenación que presentó para el caso concreto; dado que esta Corte, considera que efectivamente, por regla general, las personas que están en estado de ebriedad no recuerdan lo sucedido, sin que este razonamiento contradiga la opinión del Informe psiquiátrico N° 13 2019 realizado al acusado Antonio Segundo Ceballo Avilés, por el S.M.L., ya que si bien sostiene que «este tuvo capacidad disminuida para comprender la ilicitud de su conducta, al momento de la comisión del delito, dada la ingesta de alcohol que éste experimentaba», lo cierto es que concluye que sabía que el consumo del alcohol lo predispone a conductas violentas y que el peritado está en condiciones de afrontar un juicio y de comprender su responsabilidad, sin perjuicio que éstas son cuestiones que son propia de un recurso de apelación o de otra causal de nulidad, según el caso, más no de la causal de un recurso de nulidad como el que se conoce, esto es, una infracción de ley, desde que la impugnación intentada no es otra cosa, que un recurso de apelación presentado como una nulidad, en tanto, lo que se pretende es la rebaja de la pena que se ha impuesto al acusado alegando que debió ser condenado a una menor, estimando que debió reconocerse en su favor las minorantes de responsabilidad prevista en el artículo 11 N° 1 y 9 del Código Penal.


2. Corte de Apelaciones de Concepción.

Amenazas a carabineros de servicio y microtráfico. Procedencia de eximente de haber obrado por causa ajena a la voluntad. Concepto doctrinario y elementos de la eximente de responsabilidad penal de encontrarse totalmente privada de razón la persona imputable. Imputado dependiente de la cocaína absuelto por concurrir los presupuestos de la eximente del art. 10 del Código Penal

Fecha Sentencia: 10/12/2019

Cita Online: CL/JUR/7031/2019

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Hechos:

Ministerio Público deduce recurso de nulidad en contra de la sentencia definitiva dictada por Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, que absolvió al imputado de los delitos de amenazas a carabineros de servicio y de tráfico de drogas en pequeñas cantidades y lo condenó como autor del delito de tenencia de arma de fuego convencional y municiones, en grado de consumado. Analizado lo expuesto, la Corte de Apelaciones rechaza el recurso de nulidad interpuesto.

Considerandos relevantes.

SEXTO: Que la sentencia impugnada se hace cargo de dar por acreditados los presupuestos fácticos de esta eximente en el motivo undécimo donde se deja establecido, que en el momento en que se ejecutaron las acciones referidas en el N° I letra A) del motivo noveno, el acusado se hallaba totalmente privado de razón, lo que lo incapacitó para comprender lo antijurídico de su actuar y determinarse a sí mismo conforme a derecho. En efecto, fluye del propio tenor de la acusación que en el momento de los hechos el sentenciado manifestó su intención de matar a unos gatos gritando «a estos leones los tengo que matar», evidenciando una clara distorsión de la realidad. Además de la propia prueba testimonial de cargo aparece que no estaba en sus cabales, por estar bajo los efectos de la droga, como se patentó con los dichos de Pradenas, Lagos, Campos y Leal, corroborado con el documento DAU emitido por el doctor Emilio Barra del Hospital Higueras, a las 13; 31 del día 27 de septiembre de 2018, donde se consignó al encartado «ion comportamiento que hace presumir estar bajo el efecto de drogas y alcohol» Todo aquello reforzado por prueba de la defensa que da cuenta de la adicción que padece Orellana Gajardo a la cocaína base, a través de su madre y ex conviviente, del informe del psiquiatra Nelson Pérez Terán que concluye que presentó una intoxicación por cocaína con trastorno psicótico inducido por esta sustancia, pero especialmente por el informe pericial incorporado al juicio emanado de dos psiquiatras de la Unidad Evaluadora de Personas Imputadas de la ciudad de Temuco. Este informe concluye «que los hechos que se le imputan ocurren en un contexto de una crisis de ingesta de varios días donde presenta conductas que orientan a un Trastorno Psicótico inducido por drogas (alucinaciones visuales, ánimo paranoide, agitación psicomotora). Lo anterior implica una alteración de juicio de realidad transitorio con compromiso de conciencia, por lo cual no contaba con la capacidad para comprender la ilicitud de los actos que se le imputan ni sus consecuencias».

Que en tal supuesto no existe duda que el acusado se encontraba privado de razón al momento de estos hechos.

Del mismo modo, a partir de la prueba rendida y de los asertos del acusado en cuanto a su adicción a sustancias estupefacientes y psicotrópicas, se puede inferir que la privación de razón del sujeto, caracterizado por alucinaciones visuales, paranoia, agitación psicomotora fue producida por intoxicación plena causada por una crisis de ingesta de varios días, implicando ello una alteración del juicio de realidad transitoria con compromiso de conciencia. En síntesis, el acusado Orellana Gajardo que cuenta con nivel intelectual normal y por regla general no tiene alteración de su juicio de realidad, al momento de los hechos, tal como lo explicitan las conclusiones del informe de la UEPI de Temuco, se encontraba en un contexto bajo los efectos del consumo de sustancias y alcohol, en crisis de dependencia, es decir, superando su voluntariedad de someterse o no a la conducta pues ésta viene determinada por las circunstancias inmediatas de su condición de adicción al consumo de drogas. Para que la intoxicación fuera voluntaria debió el sujeto haber contado con la capacidad de auto determinarse en cuanto a esa conducta, lo que en este caso resultaba imposible atendida la situación de drogodependencia revelada a través de la prueba rendida. «

A su vez, en el motivo duodécimo de la sentencia, el Tribunal acertadamente, establece que se cumplen con los requisitos de la eximente de responsabilidad prevista en la segunda hipótesis del artículo 10 N° 1 del Código Penal, por las razones que se exponen, señalándose al efecto:

«Que, jurídicamente para estar frente a un delito es necesario que se trate de un hecho, típico, antijurídico y culpable.

En la especie, no obstante que, en base a la prueba producida, se han dado por establecidos, en el N° I letra A) de la motivación novena, hechos que si bien dan cuenta de acciones típicas y antijurídicas, no ocurre lo mismo con la culpabilidad, por cuanto la conducta del acusado desplegada en los términos allí indicados, no es culpable, toda vez que se ha dado por comprobado lo determinado en la letra B). de dicha motivación, conforme a lo ya razonado, lo que conlleva a que se cumplen los requisitos de la eximente de responsabilidad establecida en la segunda hipótesis prevista en el artículo 10 N° 1 del Código Penal, esto es haber actuado transitoriamente por causa ajena a su voluntad, privado totalmente de razón.

En efecto, se ha acreditado que este sujeto tiene dependencia a la cocaína base, probada esta adicción implica que es un sujeto que no la ha podido superar, ya que requería diariamente de droga, por lo tanto la circunstancia que se le haya encontrado dicha sustancia en su poder y atendidas las circunstancias del caso, naturalmente iba a estar destinada para su autoconsumo, implican que la posesión y porte de dicha droga no le puede ser imputable o reprochable, porque como se ha dicho no puede auto determinar su propia voluntad y menos respetar las normas, sino simplemente en este caso actuó gobernado por la adicción que padece.

Por consiguiente ante la ausencia de uno de los elementos del delito en las conductas del acusado, desplegadas y dadas por establecidas en el N° I letra A de la motivación novena, necesariamente conduce a que no puedan calificarse de delitos, y por ende corresponde absolverlo por dichas imputaciones »

SÉPTIMO: Razones que sobradamente justifican la existencia de la eximente en cuestión y que obligan a rechazar este motivo de nulidad por haberse efectuado por las sentenciadoras del grado una correcta aplicación de la norma contenida en la segunda parte del artículo 10 N° 1 del Código Penal.


3. Corte de Apelaciones de Santiago.

Recurso de amparo. Improcedencia de mantener medida cautelar de prisión preventiva respecto de imputado acerca del cual hay antecedentes que permiten presumir su inimputabilidad. Vulneración de la libertad personal.

Fecha Sentencia: 26/11/2019

Cita Online: CL/JUR/11816/2019

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Hechos:

Se interpone acción constitucional de amparo en contra de la Juez de Garantía, por rechazó a la solicitud de la defensa para declarar el sobreseimiento del amparado. Analizado lo expuesto, la Corte de Apelaciones acoge el recurso de amparo deducido.

Considerandos relevantes.

Tercero: Que, así las cosas, la existencia de los antecedentes clínicos e informes psiquiátricos antes señalados, permiten presumir la inimputabilidad por enajenación mental del imputado, de suerte que resultaba enteramente aplicable la regla del artículo 458 del Código Procesal Penal, disposición que contiene un imperativo para el juez al disponer, que «… ordenará la suspensión del procedimiento…» hasta tanto no se remitiere el informe psiquiátrico correspondiente, requerido a petición del Ministerio Público, de la parte o de oficio por el juez de garantía, explicitando la conducta punible que se investiga. Y, más todavía, cuando otro tribunal de la República, por sentencia firme, basado en estos antecedentes había dispuesto el sobreseimiento por concurrir la causal del artículo 250 letra c) del Código Procesal Penal.

Cuarto: Que, conforme a lo expresado, aparece entonces que la decisión adoptada por la Juez del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, sobre la base del informe del Hospital Horwitz de 29 de enero del 2019 que informaba que a esa data el imputado se encontraba compensado en su patología base y que no presentaba crisis epilépticas ni tampoco síntomas psicóticos, difiriendo su pronunciamiento sobre la imputabilidad del amparado a la constatación de si se encuentra actualmente con tratamiento o carece de él y si lo estaba a la fecha de comisión del delito, el 13 de agosto del 2019, resulta ilegal, ya que la regla del artículo 459 del Código de Procedimiento Penal sólo le exigía constatar la aparición, en el curso del procedimiento, de antecedentes que permitieren presumir la inimputabilidad por enajenación mental del imputado, lo que como se viene diciendo existían y en número considerable.