Por Heriberto Hurritia
Editor Checkpoin Tributario

Si el SII fue engañado en sus propias oficinas, ¿qué hay, entonces, del actual procedimiento especial telefónico de la Circular N° 46, de 26.11.2019?, ¿es seguro?


 Como nuestro lector tributario recordará, el Servicio de Impuestos Internos publicó el pasado 26 de noviembre de 2019, su Circular N° 46 por medio de la cual complementó la Circular N° 42, de 30 de octubre, donde ya había impartido instrucciones especiales para que los contribuyentes afectados con el “estallido social” o “18/O” hicieran frente a los efectos adversos de la crisis, a quienes ahora les permitió un procedimiento especial y transitorio para la recuperación de la “clave secreta internet”, con la cual estos podrán acceder y operar a través de “Mi SII”.

El procedimiento resulta pertinente ahora que se acerca la Operación Renta AT 2020. Este opera a través de la “Mesa de Ayuda Telefónica”, donde el contribuyente de forma personal, o bien, mediante un tercero, que actúa como su mandatario autorizado puede requerir una nueva clave. Al procederse en este último caso, se le solicitaría, además, el envío por correo electrónico de la cédula de identidad del contribuyente titular o su fotocopia legalizada ante notario (en el caso de personas naturales), en tanto que también se solicitaría la cédula del representante legal, o una fotocopia de la misma ante notario, junto a un poder específico también notarial, suscrito por el contribuyente o su representante legal. Todas estas medidas administrativas como un debido y necesario resguardo.

No obstante, www.biobiochile.cl publicó recientemente este 2 de enero de 2020 la noticia titulada “Ingenio criminal: cómo engañar al SII y cambiar la clave de acceso tributario a Falabella Retail”, por Jorge Molina Sanhueza, a través de la cual reveló lo ocurrido el pasado 3 de diciembre en la Dirección de Grandes Contribuyentes o “DGC” del SII (a solo días de haberse instruido el procedimiento especial y transitorio de recuperación telefónica de la clave de acceso -que dicho sea de paso, rige hasta el 28 de febrero de 2020-), relatando que un individuo (supuestamente debidamente identificado) realizó el cambio “no autorizado” de la contraseña internet de la empresa “Falabella Retail” (perteneciente al grupo Solari), mostrándoles a los funcionarios del SII un poder notarial y fotocopias legalizadas de las cédulas RUT de los mandantes; todo previamente confirmado como correcto por el abogado del SII. ¿Cómo el SII pudo resultar engañado?

El 12 de diciembre de 2019, la empresa afectada se querelló por falsificación y usurpación de nombre. Incluso, el mismo día de ocurrido el hecho se registró un segundo intento de cambio de la clave, que resultó, afortunadamente, frustrado a tiempo por los funcionarios del SII, quienes llamaron a la “PDI”, deteniéndose al malhechor “in fraganti”.

¿Cómo es posible que en las oficinas del SII haya ocurrido un cambio de clave secreta que nunca fue autorizado por el contribuyente afectado?, ¿es seguro el actual procedimiento telefónico vía Circular N° 46, del 26.11.2019, que resulta ser mucho más informal?

 

La “clave secreta”: prevenir es el camino

Los contribuyentes muchas veces no son conscientes de la importancia que tiene la “clave secreta”, sobre todo, cuando el uso de esta (en lo tributario) se ha delegado al contador o a un tercero que se supone es de “absoluta confianza” de su mandante. ¿Qué pasa si la relación entre ellos termina mal, o si se finiquita al empleado quien por “despecho” (resentimiento) decide arremeter contra su ex empleador? Por lo que la “clave secreta”, en opinión del editor de contenidos, parece ser un aspecto demasiado vulnerable y dejado hoy muy a la ligera. Solo cuando nos produce daño económico nos detenemos a evaluar sus efectos.

El aspecto ético en el rol de los individuos es crucial para lograr la confianza entre ellos y un buen quehacer en la sociedad como un todo. Esto nace en la formación, primero, los valores que entregan los padres y, luego, la formación académica y valórica de una sociedad que se supone transita por el mismo camino. Sin embargo, cada vez los procedimientos (antaño extremadamente formales y rigurosos), hoy cada vez observamos cómo se relajan, incluso la negligencia e ineptitud de algunos individuos son cosa cada vez más cotidianas en los distintos roles de nuestras vidas. ¿Qué nos está ocurriendo como individuos y sociedad?.

Algunos, en la concepción más extremista hablan de que nos acercamos a vivir en una “sociedad sin ley”, donde el “pecado” supone que no existirá como tal. ¿Será posible concebir un paradigma de esta naturaleza? Juzgue usted lo que ha ocurrido tan solo con el “movimiento social”, que ha dado paso a fijar penalmente conductas anti “encapuchados” y que han sido fuertemente criticadas por algunos sectores. Ni qué hablar con lo que ya está ocurriendo a nivel religioso con la Iglesia Católica, y así suma y sigue.

Por otro lado, si el SII fue vulnerado en sus propias oficinas, engañado con documentos falsos cuyos profesionales altamente instruidos tampoco pudieron advertirlos, o quizás porque resultaba “latoso” o hasta demasiado “perseguido” consultar la legitimidad de los mismos, con mayor razón se aprecia vulnerable el procedimiento telefónico instaurado por la Circular N° 46, del pasado 26.11.2019, más si solo cabe fundamentar con el envío electrónico de las cédulas y poderes legalizados notarialmente, lo que facilita el camino a delinquir. ¿Qué hacer, entonces?

Las siguientes recomendaciones generales, a vía ejemplar:

1)    Así como se protegen los activos físicos y estos se contrastan con los activos contables para chequear que entre ellos no existen diferencias, las “claves” de la empresa con mayor razón tienen que estar cubiertas o protegidas. ¿Quiénes han sido autorizados para utilizarlas?, ¿qué rol juega el Área Legal o el abogado de la empresa, si lo hay, en este tema y en cuanto a las legalizaciones, poderes y mandatos a terceros?, ¿quién hace seguimiento de los efectos derivados del “término” de los contratos?, etc.

2)    Elabore un listado actualizado de los usuarios que emplean “claves” y especifique su uso (laboral, previsional, tributario, etc.).

3)    Pondere los riesgos del uso de las “claves” según los portales web en que se emplean.

4)    Conozca las “claves secretas” que andan en circulación y renuévelas cada cierto tiempo.

5)    Imponga por escrito medidas contractuales relativas al uso de las “claves secretas”, rol del usuario, importancia de su uso y riesgos del mismo.

6)    Revise qué dice la legislación actual en materia de infracción frente al uso de las “claves secretas”, por ejemplo, ¿su vulnerabilidad es causal de despido sin derecho a indemnización?, ¿qué acciones legales se pueden realizar contra un ex empleado o un ex contador?

Finalmente, tenga muy presente la regla de oro: “no hay sistema infalible” y tal como dice un antiguo refrán: “hecha la ley, hecha la trampa”, siempre existirá riesgo, pero evalúe y pondere desde antes los efectos, a fin de adoptar las medidas más adecuadas para evitar un mal mayor. La prevención seguirá siendo siempre, en todo orden de cosas, el mejor camino.