1. Corte Suprema. Acción de precario. Mujer casada que adquiere del SERVIU una vivienda se presume de derecho separada de bienes. Inmueble adquirido ingresa al patrimonio reservado de la mujer. Renuncia a los gananciales excluye el bien adquirido por la mujer a la partición de los gananciales.

2. Corte de Apelaciones de Santiago. Designación de árbitro. Compradora que en escritura de compraventa da a entender que desempeña un oficio remunerado separada del marido. Bien inmueble pertenece exclusivamente a la mujer al ser comprado en virtud de su patrimonio reservado. Improcedencia de designar árbitro partidor.

3. Corte de Apelaciones de Sa Miguel. Acción de precario. Actuación dentro del patrimonio reservado se entiende como separada de bienes. Inmueble que no se incorpora a la sociedad conyugal. Ausencia de todo vínculo entre el ocupante –exmarido– e inmueble sublite.


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1. Corte Suprema.

Acción de precario. Mujer casada que adquiere del SERVIU una vivienda se presume de derecho separada de bienes. Inmueble adquirido ingresa al patrimonio reservado de la mujer. Renuncia a los gananciales excluye el bien adquirido por la mujer a la partición de los gananciales.

Fecha: 20/05/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/2764/2019

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Hechos:

El demandado interpone recurso de casación en el fondo en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones que confirmó el fallo de primer grado, el cual acogía la acción de precario y ordenaba restituir el inmueble en cuestión. La Corte Suprema rechaza, con voto de disidencia y prevención, el recurso de casación en el fondo deducido.

Considerandos relevantes:

QUINTO: Que en cuanto al artículo 1725 Nº 5 en relación al artículo 150 ambos del Código Civil, también debe desestimarse el recurso ya que si bien en la escritura de compraventa entre la demandante y el Serviu, la demandante indica ser dueña de casa, debe aplicarse por el principio de la especialidad en primer término el artículo 69 del Reglamento Orgánico del Servicio de Vivienda y Urbanismo del año 1977 el cual dispone “La mujer casada que adquiera del SERVIU una vivienda, sitio o local, o que los hipoteque o grave en favor del mismo, se presumirá de derecho separada de bienes para la celebración del contrato correspondiente y regirán, respecto de ella, todos los derechos que se establecen en el artículo 150º del Código Civil para la mujer casada que ejerce un empleo, oficio, profesión o industria separados de los de su marido”, pues bien no es efectivo entonces que el inmueble adquirido haya entrado al haber absoluto de la sociedad conyugal como indica el recurrente, sino que forma parte del patrimonio reservado de la demandante.

El inciso séptimo del artículo 150 del Código Civil sostiene que “Disuelta la sociedad conyugal, los bienes que a este artículo se refiere entrarán en la partición de los gananciales; a menos que la mujer o sus herederos renuncien a estos últimos, en cuyo caso el marido no responderá por las obligaciones contraídas por la mujer en su administración separada”; en efecto y tal como ha quedado acreditado en los hechos de autos la demandante renunció a los gananciales por lo cual el inmueble adquirido por ella no entra en la partición de los gananciales, aplicándosele las normas del patrimonio reservado por expresa disposición del artículo 69 del Reglamento del Serviu.

Por último, es necesario enfatizar que por el hecho de renunciar a los gananciales de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 1783 del Código Civil “Renunciando la mujer o sus herederos, los derechos de la sociedad y del marido se confunden e identifican, aun respecto de ella”, lo que en definitiva quiere decir que no ha existido entre ellos comunidad alguna.


2. Corte de Apelaciones de Santiago.

Designación de árbitro. Compradora que en escritura de compraventa da a entender que desempeña un oficio remunerado separada del marido. Suficiencia probatoria para acreditar que mujer compradora efectivamente laboraba remuneradamente en forma separada del marido a la fecha de la compraventa. Existencia de patrimonio reservado de la mujer casada. Bien inmueble pertenece exclusivamente a la mujer al ser comprado en virtud de su patrimonio reservado. Improcedencia de designar árbitro partidor.

Fecha: 08/07/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/3968/2019

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Hechos:

El demandante interpone recurso de apelación en contra de la sentencia que no hizo lugar a la solicitud de designar juez árbitro partidor. La Corte de Apelaciones rechaza el recurso deducido y confirma la resolución impugnada.

Considerandos relevantes:

SEGUNDO) Que es cierto que el artículo 41 de la ley 18.196, cuyos incisos primero y segundo ya se han transcrito, no crea un patrimonio reservado especial de la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal, a manera de lo que previene el artículo 150 del Código Civil. Empero, la señora (…), en la escritura mencionada se individualizó como “empleada”, esto es, dio a entender que se desempeñaba en un oficio remunerado necesariamente separada del marido, o al menos no consta que dicha labor de empleada haya sido en alguna empresa desarrollada por éste. Es decir, es un hecho que al comprar, la señora (…), casada en sociedad conyugal, desempeñaba una labor remunerada separada del de su marido y, por lo mismo, de acuerdo al inciso segundo del artículo 150 del Código Civil, se la debe entender separada de bienes respecto del ejercicio de dicho oficio, en la medida que demuestre la existencia de este patrimonio reservado y de que se actuó dentro del mismo.

TERCERO) Que es efectivo que en la escritura de dos mil ocho no se consigna que la compra se hace de acuerdo a la última norma legal citada lo que sólo se hace dieciséis años después, en la rectificatoria de cinco de diciembre de dos mil dieciséis, pero el inciso tercero de esta disposición refiere que “Incumbe a la mujer acreditar, tanto respecto del marido como de terceros, el origen y dominio de los bienes adquiridos en conformidad a este artículo. Para este efecto podrá servirse de todos los medios de prueba establecidos por la ley”. Y se ha fallado, al respecto, que el único medio de prueba inadmisible para estos efectos es la confesión. Así, con la excepción anotada, cualquier medio de prueba es idóneo para demostrar la existencia del patrimonio reservado y que se compró, en la escritura de dos mil ocho, en su virtud.

QUINTO) Que la parte de doña (…) ha acompañado a estos autos un certificado de cotizaciones previsionales, que da cuenta que impone para estos efectos desde septiembre de dos mil tres y en forma ininterrumpida desde marzo de dos mil cuatro, con lo que se hace completa prueba para convencer a la judicatura que la mujer compradora efectivamente laboraba remuneradamente en forma separada del marido desde ese año y, por lo mismo, que tiene un patrimonio reservado conforme al artículo 150 del Código Civil y que, al comprar en el año dos mil ocho, ha obrado dentro de este patrimonio y, por lo mismo, en lo que hace a la administración del aludido bien raíz, se la debe entender separada de bienes.

SEXTO) Que, luego, disuelta la sociedad conyugal y al renunciar a los gananciales la señora (…), se produjo el efecto previsto en el inciso penúltimo del artículo 150 del Código Civil y, por lo mismo, el bien adquirido en virtud de esta norma, esto es, el comprado en el año dos mil ocho, no se colacionó con los bienes existentes en la sociedad conyugal y pertenece, en consecuencia, exclusivamente a la compradora, la mencionada señora (…).

SÉPTIMO) Que, luego, habiéndose pedido la designación de árbitro para efectuar la partición de este bien raíz, el que no pertenece a ninguna comunidad sino exclusivamente a la señora (…) por haberlo comprado en virtud del patrimonio reservado de la mujer casada contemplado en el artículo 150 del Código Civil y renunciado a los gananciales, aquella petición no puede ser acogida.


3. Corte de Apelaciones de San Miguel.

Acción de precario. Adquisición de inmueble dentro del patrimonio reservado de la mujer casada en sociedad conyugal. Actuación dentro del patrimonio reservado se entiende como separada de bienes. Inmueble que no se incorpora a la sociedad conyugal. Ausencia de todo vínculo entre el ocupante –exmarido– e inmueble sublite.

Fecha: 06/10/2017

Ver Cita Online: CL/JUR/6482/2017

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Hechos:

Se deduce recurso de apelación en contra de la sentencia de primera instancia que rechaza la acción de precario. Analizado lo expuesto, el tribunal de alzada revoca el fallo en alzada, dando lugar a la acción intentada.

Considerandos relevantes:

SEGUNDO: Que lo anterior resulta ser el corolario de lo consignado, asimismo, en orden a que se dan en la especie los dos primeros supuestos de la acción de precario contenida en el artículo 2195 del Código Civil en su inciso 2º, presupuestos relativos a que: el demandante sea dueño de la cosa cuya restitución solicita y que el demandado ocupe ese mismo bien.

TERCERO: Que la decisión del Juez a quo se fundamenta, en lo medular, en que no fue demostrada la ocupación por el demandado sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño, desde que dicha ocupación se ha producido en la “calidad de ex cónyuge de la demandante y comunera, no respecto de un bien inmueble en particular, sino que comunera de la disuelta sociedad conyugal, la que al no encontrarse liquidada, no permite a priori establecer derechos exclusivos sobre un bien en particular, para lo cual se deberá hacer valer los derechos pertinentes de conformidad a los procedimientos establecidos para ello por nuestra legislación”.

Más adelante la misma resolución espeta que no que “no puede pretenderse invocarse dicha acción como una “alternativa express” de la acción reivindicatoria (…) desde que se requiere de un juicio de lato conocimiento” (fundamento décimo quinto).

CUARTO: Que definidos los hechos a que se refieren los basamentos séptimo, octavo, noveno y décimo, lo cierto es que cobra plena aplicación lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley Nº 16.392, en orden a que “La mujer casada que adquiera, hipoteque o grave en la Corporación de la Vivienda o en la Corporación de Servicios Habitacionales, en Asociaciones de Ahorro y Préstamos o Instituciones de Previsión, una vivienda, sitio o local, se presumirá de derecho separada de bienes para la celebración del contrato correspondiente, y regirán, respecto de ella, todos los derechos que se establecen en el artículo 150º del Código Civil para la mujer casada que ejerce un empleo, oficio, profesión o industria, separados de los de su marido”. De lo que resulta que habiendo adquirido el inmueble doña (…) el 14 de abril de 1997, según los términos de lo dispuesto en el artículo 150 del Código Civil, efectuada que fuera su renuncia a las gananciales por escritura pública de 8 de julio del año 2016 que rola a fojas 33 y 34 inscrita marginalmente en el registro de propiedad, de acuerdo a anotación que se observa a fojas 2 vuelta; patente es que el bien sublite se encuentra en el patrimonio exclusivo de la actora, declarado por lo demás con fecha 5 de abril de 2016 el divorcio del matrimonio que contrajo con el demandado (…).

QUINTO: Que la calidad de ex cónyuge ostentada por (…), aceptada como título de ocupación por el Juez a quo, o la ausencia de liquidación de la sociedad conyugal del pretérito matrimonio existente entre éste y la demandante, en verdad no atribuyen ningún derecho al ex marido para permanecer en el bien materia de la presente acción, ni constituye un título de aquellos que habilitan para oponerse a la pretensión aquí deducida. En rigor, el demandado respecto del inmueble sólo tiene el carácter de ocupante sin título válido que legitime aquella ocupación. Todo al tenor de lo dispuesto en el precitado artículo 11 de la Ley Nº 16.392 y los artículos 150 y 1749 del Código Civil.

SEXTO: Que lo anterior es plenamente coherente con lo resuelto por nuestra Excma. Corte Suprema en los autos Rol Nº 7319 2016, donde se reconoce la vigencia de los referidos artículos del Código Civil, ratificándose que lo que se actúa “dentro del patrimonio reservado de la mujer en conformidad a lo establecido en el artículo 150 del Código Civil, ha de entenderse como separada de bienes, para estos efectos, por tanto dicho inmueble no se incorporó al haber de la sociedad conyugal (…) y por tanto, pudo vender, ceder y transferir dicho inmueble” (motivo noveno del fallo de esta Corte de San Miguel Rol Nº 463 2015, que fuera recurrido, y relativo a la causa Rol Nº 7319 2015 citada).

SÉPTIMO: Que, en conclusión, adviniendo los extremos a que se refiere el inciso 2º del artículo 2195 del Código Civil, en especial corroborado que la ocupación del demandado se produce por una simple situación de hecho con ausencia de todo vínculo jurídico entre el ocupante y la dueña de la cosa, corresponde acoger la acción intentada.