1. Corte Suprema. Abuso sexual. Delitos continuados, conceptos y requisitos de procedencia. Reiteración de conducta delictiva. Improcedencia de aplicación del carácter de continuado del delito de abuso sexual.

2. Corte de Apelaciones de La Serena. Robo en lugar no habitado. Concepto doctrinario y jurisprudencial de la figura de delito continuado. Condiciones objetivas y subjetivas que requiere el delito continuado. La continuidad se satisface con el dolo global. No concurre condición objetiva del delito continuado si acciones tuvieron lugar mediando un espacio de tiempo demasiado prolongado entre ellas.

3. Corte de Apelaciones de Santiago. Abuso sexual. Delito continuado es una creación doctrinal que no se encuentra contemplado en nuestra legislación positiva. Procedencia del delito continuado sólo en delitos de carácter patrimonial.


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1. Corte Suprema.

Abuso sexual. Delitos continuados, conceptos y requisitos de procedencia. Reiteración de conducta delictiva. Improcedencia de aplicación del carácter de continuado del delito de abuso sexual.

Fecha: 27/05/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/2879/2019

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Hechos:

El tribunal de juicio oral en lo penal dicta sentencia condenatoria por el delito consumado de abuso sexual reiterado sobre menor de catorce años. La defensa del condenado recurre de nulidad, pero la Corte Suprema determina rechazar el recurso deducido.

Considerandos relevantes:

CUARTO: Que el motivo subsidiario del recurso se asila en el artículo 373 letra b) del Código Procesal Penal, por el cual se reclama la errónea calificación de los ilícitos, al sostener que son reiterados, en vez de continuados.

Que, en torno al delito continuado alegado por la defensa es pertinente recordar que su existencia no se encuentra expresamente reconocida en nuestra legislación positiva y que es el fruto de la doctrina y la jurisprudencia. Se habla de delito continuado para referirse a varias acciones ejecutadas en tiempos diversos, cada una de las cuales, considerada en forma independiente, realiza completamente las exigencias de tipos delictivos de la misma especie; no obstante, lo cual han de ser tratadas como un todo y castigadas como un solo hecho punible, en virtud de la relación especial que media entre ellas (Enrique Cury Urzúa, Derecho Penal, Editorial Jurídica, 1985, tomo ll, página 275). En el mismo sentido: “Con arreglo a ella, (teoría de la alternación) la reunión de los diversos actos aisladamente considerados delitos objetivamente autónomos en una unidad de acción presupone subjetivamente que el autor renueve la misma resolución delictiva o una similar, bajo el efecto motivador de circunstancias equivalente o esencialmente equivalentes” (SCS 2863 2003, 30 de enero de 2006).

En relación con este tópico, suele señalarse que para estar en presencia de un delito continuado deben concurrir una serie de requisitos, tanto objetivos como subjetivos. Del primer orden son: la pluralidad de acciones u omisiones, la unidad de ley violada y, para algunos, la identidad del sujeto pasivo. De índole subjetiva es el requisito de unidad de designio, propósito, intención o dolo. También se incluyen en la doctrina ciertos elementos de carácter secundario que, fundamentalmente, permiten dar por establecido alguno de los requisitos mencionados. Aquí se ubican la unidad o identidad de ocasión, la conexión espacial y temporal, y el empleo de medios semejantes.

Que, si bien en nuestro país, la figura del delito continuado no tiene reconocimiento legal, se acepta su aplicación como política morigeradora de penas para casos como los delitos contra la propiedad o en que no existen pruebas para distinguir y separar en el tiempo las diferentes acciones. (…)

SEXTO: Que, de acuerdo con el hecho asentado por los jueces de la instancia, que se reprodujo en el considerando precedente, el sujeto activo no ha hecho otra cosa más que reiterar una conducta delictiva entre los años 2010 y 2015, en el contexto de las visitas que realizaba su hija de iniciales (…), en los inmuebles ubicados en (…), en el departamento que ocupó luego en (…), en (…) y en (…), de manera que lo que correspondía era aplicar en la especie el artículo 351 del Código Procesal Penal, como acertadamente lo hizo el tribunal a quo.

El delito continuado, sin perjuicio que no tiene consagración legal en Chile, ha significado hondas discrepancias en la doctrina, lo que, como dice Eduardo Novoa, hace imposible al intérprete apoyarse en ella con cierta consistencia (Eduardo Novoa Monreal. “Curso de Derecho Penal Chileno”, Editorial ConoSur, 1985, Tomo II, página 291), de manera que, de acuerdo a este autor en doctrina debe aplicarse el texto desnudo de la ley positiva vigente y, “para la ley chilena, el que realiza varias acciones distintas que están legalmente tipificadas, comete varios delitos, a no ser que el propio tipo dé a entender claramente que la pluralidad de acciones integra una sola infracción penal” (autor citado, página 292), lo que no acontece en la especie.

Que, por lo demás, aún aceptándose la posibilidad de entender continuada una determinada conducta prolongada del sujeto activo, en el caso que nos ocupa no puede concluirse que por el mero hecho de repetir entre los años 2010 y 2015 acciones de significación sexual y de relevancia, mediante contacto corporal, con su hija (…), el agente tuvo un mismo designio crimonoso: simplemente se trata de un sujeto que, aprovechándose de la presencia de la niña en su casa en el contexto de las visitas que la menor le realizaba, a los diversos domicilios a los que se fue cambiando el acusado, le efectuó tocaciones en diversas partes de su cuerpo, principalmente, sus pechos y vagina, conducta que fue en escalada, llegando al final del periodo a frotar su miembro con la vagina de la niña, excluyendo por ello la unidad del dolo, lo implica, desde luego, la reiteración de una conducta delictual, aún cuando no se pueda saber exactamente el número de veces que ello ocurrió.

Que, en consecuencia, en el caso en estudio, se descarta la aplicación del carácter de continuado del delito que se estableció, pues de los hechos que el fallo ha tenido por comprobados, se colige que el agresor afectó la indemnidad sexual a través de acciones separadas en el tiempo, en un distinto contexto situacional y sin unidad de dolo, por lo que el presente acápite del arbitrio tampoco puede prosperar y en consecuencia el recurso de nulidad impetrado por la defensa de (…), será desestimado.


2. Corte de Apelaciones de La Serena.

Robo en lugar no habitado. Concepto doctrinario y jurisprudencial de la figura de delito continuado. Condiciones objetivas y subjetivas que requiere el delito continuado. La continuidad se satisface con el dolo global. También puede haber continuidad de acciones por igualdad en la motivación. No concurre condición objetiva del delito continuado si acciones tuvieron lugar mediando un espacio de tiempo demasiado prolongado entre ellas.

Fecha: 20/03/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/1565/2019

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Hechos:

La defensa del sentenciado interpone recurso de nulidad en contra de la sentencia dictada por el tribunal de juicio oral en lo penal que lo condenó en calidad de autor de delitos reiterados de robo en lugar no habitado. Analizado lo expuesto, la Corte de Apelaciones rechaza el recurso de nulidad intentado.

Considerandos relevantes:

SEGUNDO: Que la figura del delito continuado, que en nuestro país no ha recibido consagración legal, pero que ha sido objeto de aplicación frecuente por los tribunales, consiste, según se ha descrito por los autores y la jurisprudencia, en una pluralidad de acciones realizadas por un sujeto único, cada una de las cuales considerada independientemente, cumple con las condiciones necesarias para tipificar un delito pero que en conjunto constituyen uno solo, porque se encuentran ideológicamente conectadas. Se estima que para su concurrencia se han de presentar condiciones objetivas y subjetivas. Respecto de las primeras se requiere: a) La presencia de varias acciones u omisiones que, aisladamente consideradas, cada una conforme un delito. En todo caso el lapso de tiempo entre una y otra acción no puede ser demasiado prolongado, ya que una excesiva separación pugna contra la unidad de continuidad; b) La norma jurídica violada ha de ser igual o semejante. Se cumple con este requisito cuando se atenta contra normas diferentes, que, teniendo características análogas y correspondiendo a tipos penales distintos, estos, a su vez, corresponden a un tipo básico único; c) Los bienes jurídicos afectados no deben ser personalísimos. La acción dirigida a atacar bienes de esta clase, junto con satisfacer el tipo respectivo, lo colma, de manera que no puede haber un delito doloso continuado de homicidio por ejemplo; y d) Puede presentarse unidad o diversidad de sujetos pasivos. En todo caso esta diversidad no es posible tratándose de atentados en contra de bienes jurídicos personales.

En cuanto a las condiciones subjetivas que se exigen por la doctrina para la concurrencia del delito continuado, se señala que, para que exista continuidad entre distintas acciones típicas, que permita considerarlas como una unidad, debe darse una conexión de naturaleza subjetiva entre ellas. Tradicionalmente se acepta que el autor ha de actuar con un dolo común, pero hay quienes estiman con un criterio más amplio que las diversas acciones deben estar comprendidas en un plan global, donde cada una de las acciones típicas particulares corresponda a una realización fragmentada de una actividad de más envergadura. Se ha llegado a pensar que para la existencia de continuidad no debe ser posible realizar en un solo acto el hecho en la situación concreta de que se trate, sino que necesariamente su ejecución debería fragmentarse. Sin embargo, esta última posición resulta un tanto extrema. En verdad, la continuidad se satisface con el dolo global. Suficiente es que conforme a un proyecto general del autor, decida la ejecución de una serie de actos típicos para alcanzar determinados logros, aunque no enfrente la “necesidad” de obrar en esa forma (Mario Garrido Montt. Derecho Penal. Parte General. Tomo II. Nociones Fundamentales de la Teoría del Delito. Edit. Jurídica de Chile 1997. Pág. 341). También puede haber continuidad de acciones por igualdad en la motivación, lo que sucedería cuando el sujeto, sin que sus actividades delictivas respondan a un plan genérico, son consecuencia de iguales motivaciones, como sucedería por ejemplo con el empleado de confianza que en cada oportunidad que enfrenta una necesidad que no está en condiciones de cubrir con sus ingresos, se apodera de una suma de dinero de la caja de su empleador.

TERCERO: Que vistos los hechos que se han tenido por probados por los jueces de la instancia a la luz de lo señalado en el motivo anterior, no resulta posible tener por concurrente la primera condición objetiva que se precisa para la concurrencia de un delito continuado, ya que las acciones de que fue autor el encartado tuvieron lugar mediando un espacio de tiempo demasiado prolongado entre ellas, el que pugna contra la unidad de continuidad, ya que se excedió del término de un mes entre la correspondiente al primer hecho de la acusación fiscal y aquella correspondiente al segundo hecho de la misma acusación, situación que se presenta también entre el segundo hecho y el tercero.

A lo anteriormente señalado se agrega que los cinco primeros hechos de la acusación fiscal tuvieron como sujeto pasivo a una misma persona, don (…) y el último fue en perjuicio de doña (…), siendo perpetrados además en lugares diferentes, como era en el primer caso, la Parcela (…) y el último en la Parcela (…) de la misma localidad, todo lo cual excluye la conexión de naturaleza subjetiva que debe darse entre las diversas acciones típicas para que se presente la figura del delito continuado. Así, no es posible considerar que el encartado a la época en que cometió el primer hecho en perjuicio de don (…), en marzo de 2018, hubiera planificado para el mes de julio del mismo año, luego de cinco sustracciones de fruta al señor (…), la perpetración de un ilícito en perjuicio de doña (…). Tampoco se concibe que hubiera fraccionado desde un principio la comisión de las sustracciones de paltas y duraznos que iba a perpetrar en perjuicio de sus víctimas.


3. Corte de Apelaciones de Santiago.

Abuso sexual. Determinación de la pena. Aplicación de la regla que determine la pena más favorable al acusado. Delito continuado es una creación doctrinal que no se encuentra contemplado en nuestra legislación positiva. Procedencia del delito continuado sólo en delitos de carácter patrimonial.

Fecha: 29/03/2018

Ver Cita Online: CL/JUR/2689/2018

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Hechos:

El tribunal de juicio oral en lo penal dicta sentencia condenatoria por el delito de abuso sexual en perjuicio de un menor de catorce años, en carácter de reiterado. La defensa del condenado recurre de nulidad, pero la Corte de Apelaciones rechaza el recurso deducido.

Considerandos relevantes:

CUARTO: Que conforme a los hechos acreditados en la sentencia, se refiere a dos situaciones fácticas no precisadas en la fecha, pero acontecidas en años distintos, 2007 y 2011, y en lugares diferentes, que afecta a la misma víctima, respecto de actos de significación y de relevancia sexual, constituyendo dos delitos de abuso sexual impropio. Para la determinación de la pena de ambos ilícitos, el tribunal podía aplicar la regla del artículo 74 del Código Penal, concurso material o real, imponiéndole una pena por cada delito, o bien la regla de la reiteración del artículo 351 del Código Procesal Penal, esto es, imponiendo la pena correspondiente a las diversas infracciones, estimadas como un solo delito, aumentándola en uno o dos grados. Debe aplicarse la regla que determine la pena más favorable al acusado, como principio pro reo y en el caso en comento es, sin lugar a dudas, la aplicada por la sentencia recurrida. En efecto, la pena mínima a imponer en el primer caso serían dos penas de 3 años y un día de presidio menor en su grado medio, lo que suma un total de 6 años y dos días, en cambio en el segundo caso, no obstante el aumento en un grado, resulta una pena de 5 años y un día de presidio mayor en su grado mínimo, como efectivamente se impuso, siendo más favorable al encartado, de tal manera no existe un perjuicio reparable por esta vía, careciendo de este elemento esencial de la nulidad, careciendo en consecuencia de trascendencia.

La doctrina ha recogido el principio de trascendencia señalando “que resulta actualmente pacífico que no todo vicio de forma conlleva necesariamente la nulidad de los actos procesales, sino que, por aplicación del principio de trascendencia sólo resulta anulable el acto cuando ella acarrea un perjuicio para los intervinientes” (Julián López Masle, Derecho Procesal Penal, Los Recursos, pag.393). “aunque se compruebe la concurrencia del vicio que constituye la causal, no se acogerá la casación en la forma, si el recurrente no ha sufrido un perjuicio reparable sólo con la anulación de la sentencia impugnada”. (Raúl Tavolari Oliveros, Nuevo Régimen de los Recursos de Casación y Queja, pag. 65).

De esta manera no se divisa la causal de nulidad invocada, del artículo 373 letra b) del Código de Enjuiciamiento Penal, consistente en una errónea aplicación del derecho que hubiere influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo, de tal manera que este arbitrio por esta causal no podrá prosperar.

QUINTO: Que por otro lado el delito continuado no se encuentra contemplado en nuestra legislación positiva, siendo una creación doctrinal y que algunas sentencias lo recogen, pero no existe norma legal que lo consagre, por eso que el recurrente no señala norma legal a aplicar versus la norma de la reiteración que dice ser aplicada erróneamente, de tal manera no se divisa la manera de que la sentencia recurrida, al no contemplar este delito continuado, hubiera hecho una errónea aplicación del derecho, máxime que en Derecho Penal solo la Ley es fuente del mismo.

Además, tal como se encuentra acreditado el hecho delictual en el considerando cuarto, no estaríamos frente a un delito continuado puesto que no se darían los presupuestos de unidad de acción y unidad de dolo o designio, puesto que las acciones son distintas en tiempo y espacio, y por otro lado el agente no tuvo un propósito único, sino una intención deliberada de afectar la indemnidad sexual de la menor en cada situación fáctica acreditada.

Finalmente siendo el delito continuado una elaboración doctrinal, la mayoritaria, entre ellos el profesor Enrique Cury, señalan que solo sería procedente en los delitos de carácter patrimonial, pero rechazan la aplicación de esta forma delictual a los delitos que afectan derechos personales, como sería el delito de abuso sexual impropio por el cual fue condenado el recurrente.