1. Corte Suprema. Función preventiva de Carabineros y carácter de organismo auxiliar del Ministerio Público en la investigación de delitos. Control de identidad comprende ambos componentes de la actividad policial. Existencia de indicios para la realización del control de identidad.

2. Corte Suprema. Actuación de la policía, por regla general, se realiza bajo las instrucciones del Ministerio Público. Mera subjetividad o intencionalidad que crea ver el policía no autoriza a realizar control de identidad. Que persona se encuentre en un paradero no autoriza a realizar control de identidad. Vulneración del debido proceso.

3. Corte Suprema. Porte ilegal de arma de fuego prohibida. Sola circunstancia de existir una lata de cerveza abierta al interior del vehículo no constituye indicio suficiente para realizar control de identidad. Prueba ilícita.


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1. Corte Suprema.

Porte de arma de fuego. Función preventiva de Carabineros y carácter de organismo auxiliar del Ministerio Público en la investigación de delitos. Control de identidad comprende ambos componentes de la actividad policial. Existencia de indicios para la realización del control de identidad.

Fecha: 25/03/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/1614/2019

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Hechos:

El tribunal de juicio oral en lo penal dicta sentencia condenatoria por el delito de porte de arma de fuego. La defensa del condenado recurre de nulidad; sin embargo, la Corte Suprema mantiene lo resuelto por los jueces del fondo, rechazando el recurso deducido.

Considerandos relevantes:

SEXTO: Que, por otra parte, es necesario tener presente que la institución de Carabineros de Chile tiene dos funciones: una, la prevención de la comisión de delitos en resguardo del orden público y la seguridad pública interior, y la otra le otorga el carácter de organismo auxiliar del Ministerio Público en la investigación de delitos. El control de identidad comprende ambos componentes de la actividad policial, pues, por una parte, usualmente esta diligencia sólo importa acciones de prevención, de las que pueden derivar “indicios” que obligan a la policía a reaccionar ante la probable comisión de un ilícito mediante acciones autónomas de investigación. Sin embargo, tanto los principios y directrices generales del proceso penal como la regulación específica del control de identidad llevan inequívocamente a darle un sentido limitado a tal actuación, por una parte, por afectar o poder afectar garantías constitucionales de los ciudadanos, y por otra, por tener un objetivo preciso, como es obtener la identidad de los sujetos que se encuentran en la situación prevista en la norma. En ese entendido, y teniendo en consideración que se trata de una facultad autónoma de la policía, resulta claro que puede llevarse a cabo solamente cuando se presentan las precisas circunstancias contenidas en el texto legal ya citado.

SÉPTIMO: Que en relación al contexto fáctico previo al control de identidad de los acusados, es un hecho establecido en la sentencia, que el catorce de julio de 2018, cerca de las dos de la mañana, cuando funcionarios policiales efectuaban un patrullaje preventivo por calle Blanco desde Bellavista a Sotomayor, al llegar a la calle Almirante Carreño, divisaron desde una distancia de dos metros, a dos sujetos apoyados en una ventana de un taxi negro, uno de los cuales fabricaba un cigarrillo artesanal, quien al verlos, lo lanza al suelo, mientras el otro individuo arroja al interior del vehículo el bolso que portaba.

En este contexto, el supuesto sobre el cual descansa el cuestionamiento del recurso resulta difícil de admitir, en cuanto se sostienen alegaciones de ilegalidad que no concurren en la especie. En efecto, el control efectuado tuvo como justificación las circunstancias referidas en el motivo quinto de la sentencia recurrida a las que se ha hecho referencia y que se consideraron suficientemente constitutivas de algún indicio, que la ley exige para la procedencia del control efectuado, que culminó con la detención del acusado y la incautación de las especies, los que aparecen como razonablemente interpretados por los funcionarios actuantes.

OCTAVO: Que, así las cosas, en la situación de autos se presentaba un caso fundado que justificaba dada la apreciación de los funcionarios, controlar la identidad del imputado, por concurrir las circunstancias objetivas contempladas en el artículo 85 del Código Procesal Penal, que permiten descartar la arbitrariedad, abuso o sesgo en el actuar policial, objetivo principal al demandarse por la ley la concurrencia de determinados presupuestos para llevar a cabo dicha diligencia policial.

Que, de esta manera, queda desprovista de sustento la impugnación que descansa en el cuestionamiento de la legalidad de la diligencia practicada al acusado, al resultar suficientemente justificado el proceder policial sobre la base de los elementos ponderados en su conjunto, por lo que no se conculcaron las garantías consagradas en los números 3° inciso sexto y 7° del artículo 19 de la Carta Fundamental, lo que lleva al rechazo del recurso.


2. Corte Suprema.

Microtráfico. Actuación de la policía, por regla general, se realiza bajo las instrucciones del Ministerio Público. Actuaciones de la policía sin orden previa. Control de identidad. Mera subjetividad o intencionalidad que crea ver el policía no autoriza a realizar control de identidad. Que persona se encuentre en un paradero no autoriza a realizar control de identidad. Vulneración del debido proceso. Prueba ilícita.

Fecha: 28/02/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/1114/2019

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Hechos:

El tribunal de juicio oral en lo penal dicta sentencia condenatoria por el delito de tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas del artículo 4º de la Ley Nº 20.000. La defensa del condenado recurre de nulidad. La Corte Suprema acoge el recurso deducido, invalida el fallo impugnado y el juicio oral que le antecedió, ordenando la realización de uno nuevo.

Considerandos relevantes:

SÉPTIMO: Que la norma supone que la habilitación policial ha de fundarse en elementos objetivos que permitan el control de identidad y las actuaciones que le son propias, es decir, no se trata de una mera subjetividad o intencionalidad que crea ver el policía, validando de esa forma cualquier elemento como indicio, por ejemplo, antecedentes policiales, estilo de vestimenta, rango etario, sector social, sino que lo exigible es la presencia de circunstancias objetivas y comprobables que den sustento y seriedad a la intervención policial. (…)

NOVENO: Que, por regla general, la actuación de la policía debe realizarse bajo las órdenes o instrucciones del Ministerio Público y como excepción, su desempeño puede ser autónomo, pero en precisos y determinados casos delimitados claramente por el legislador, con el objeto de eliminar o reducir al máximo la discrecionalidad en el actuar policial del que se derive la restricción de derechos.

En efecto, la ley trata de conciliar una efectiva persecución y pesquisa de los delitos con los derechos y garantías de los ciudadanos, siendo evidente que cuando se trata de una normativa de excepción, estricta y precisa por la naturaleza de los derechos afectados en su consagración, como sucede con el control de identidad, su interpretación debe sujetarse a parámetros semejantes de restricción.

DÉCIMO: Que, en el caso sub lite, al parecer del sentenciador, la policía actuó en virtud de un indicio válido y suficiente que la habilitaban para llevar a cabo un control de identidad, el que fue obtenido a partir de la información proporcionada por el conductor de un bus, consistente en que un individuo solicitó bajarse intempestivamente del vehículo, concatenado únicamente con la presencia de un sujeto en el paradero donde el chofer dejó al pasajero.

UNDÉCIMO: Que tal conclusión no resulta aceptable, ya que como se ha señalado reiteradamente por esta Corte, en lo atingente a la garantía constitucional del debido proceso, el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos garantizados por la Constitución Política de la República no conforman aquello que los jueces están llamados a apreciar libremente, sino que configuran presupuestos de legitimidad para la emisión de cualquier pronunciamiento sobre el caso sometido a su consideración.

Lo anterior es así porque sólo la verdad obtenida con el respeto a esas reglas básicas constituidas por los derechos fundamentales puede estimarse como jurídicamente válida. Lo que se trata de conocer en un proceso judicial no es, innecesario es decirlo, lo verdadero en sí, sino lo justo y, por tanto, lo verdadero sólo en cuanto sea parte de lo justo. Si ello es así y así parece serlos derechos fundamentales delimitan el camino a seguir para obtener conocimientos judicialmente válidos. Los obtenidos con vulneración de tales derechos habrán, en todo caso, de rechazarse: no es sólo que su verdad resulte sospechosa, sino que ni siquiera puede ser tomada en consideración (Vives Antón: Doctrina constitucional y reforma del proceso penal, Jornada sobre la justicia penal, citado por Jacobo López Barja de Quiroga en Tratado de Derecho Procesal Penal, Thompson Aranzadi, 2004, página 947). (…)

DUODÉCIMO: Que en la especie se ha esgrimido como fundamento de un control de identidad la circunstancia de haber apreciado el personal policial a un sujeto en un paradero donde un conductor de bus señaló que había dejado a una persona con una mochila que quiso bajarse intempestivamente del vehículo. De ello habría surgido el indicio sobre la presunta actividad delictiva. Sin embargo, tal comportamiento, desde una perspectiva ex ante, carece totalmente de la relevancia asignada, toda vez que en él no se advierten elementos precisos referidos a la comisión de ilícito alguno.

En efecto, de acuerdo a lo asentado en el fallo, lo que motiva la presencia policial en el lugar de la detención es la ya citada información proporcionada por el conductor de un bus, consistente en que una persona con una mochila que viajaba en el vehículo solicitó bajarse intempestivamente de él, lo que le llamó la atención porque no es un sector donde desciendan pasajeros, y por razones de seguridad lo dejó en esa parada, de manera que las circunstancias descritas por el chofer y lo observado por ellos un sujeto que se encontraba en un paradero configuran por esencia una conducta absolutamente neutra, y en caso alguna unívoca , no solo tolerada, sino que tutelada por el ordenamiento jurídico, desde que la libertad ambulatoria es un derecho de todo habitante de la República, susceptible de ser ejercido y protegido, por lo que esta circunstancia dista de satisfacer los presupuestos que exige el artículo 85 del Código Procesal Penal para realizar el control de identidad.

DECIMOTERCERO: Que, descartado el indicio justificante del control de identidad, tampoco es posible considerar que en este caso se haya estado ante una situación de flagrancia, porque no se estaba visiblemente cometiendo un delito ni existía un grado de certeza sobre si acababa de cometerse (de hecho los funcionarios nada vieron), pues la información del conductor del bus, esto es, que un pasajero solicitó bajarse del vehículo, siendo dejado en el paradero del sector, se refiere a una conducta que cualquier persona puede realizar en virtud de la libertad ambulatoria y, en consecuencia, constituye una conducta lícita.

DECIMOCUARTO: Que, en consecuencia, por no haberse constatado un indicio de la comisión de un delito ni haberse verificado alguna otra situación que permitiera el actuar autónomo de la policía, ocurre que ésta se desempeñó fuera de su marco legal y de sus competencias, vulnerando el derecho del imputado a un procedimiento justo y racional que debía desarrollarse con apego irrestricto a los derechos y las garantías constitucionales que le reconoce el ordenamiento jurídico, de modo que la evidencia recogida en el procedimiento incoado resulta ser ilícita, al haber sido obtenida al margen de la ley.


3. Corte Suprema.

Porte ilegal de arma de fuego prohibida. Sola circunstancia de existir una lata de cerveza abierta al interior del vehículo no constituye indicio suficiente para realizar control de identidad. Vulneración al debido proceso. Prueba ilícita.

Fecha: 28/02/2019

Ver Cita Online: CL/JUR/1042/2019

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Hechos:

El tribunal de juicio oral en lo penal dicta sentencia condenatoria por el delito consumado de porte ilegal de arma de fuego prohibida. La defensa del condenado recurre de nulidad. La Corte Suprema acoge el recurso deducido, invalida el fallo impugnado y el juicio oral que le antecedió, ordenando la realización de uno nuevo.

Considerandos relevantes:

DÉCIMO: Que conforme lo antes expresado, resulta que en la especie sólo de la circunstancia de haber divisado los funcionarios policiales la existencia de una lata de cerveza abierta al interior del vehículo en el que se encontraba el acusado, sin haber constatado que éste hubiera bebido de la misma, emanó el supuesto indicio sobre la presunta actividad constitutiva de una falta por su parte, comportamiento que precisamente desde una perspectiva ex ante carece de la relevancia asignada, toda vez que tratándose de una conducta absolutamente neutra, no se advierten elementos precisos referidos a la comisión de algún delito, por lo que ésta sola circunstancia descrita en la sentencia dista de satisfacer los presupuestos que exige el artículo 85 del Código Procesal Penal para realizar el control de identidad.

De esta manera, yerra el tribunal al considerar que en la especie se satisface la exigencia de existir “algún indicio de que ella hubiere cometido o intentado cometer un crimen, simple delito o falta; de que se dispusiere a cometerlo; de que pudiere suministrar informaciones útiles para la indagación de un crimen, simple delito o falta; o en el caso de la persona que se encapuche o emboce para ocultar, dificultar o disimular su identidad” que demanda la norma en análisis para proceder a la diligencia intrusiva que se cuestiona, toda vez que según se ha razonado precedentemente, en el caso de autos no existió circunstancia alguna que permitiera vincular al encartado con las hipótesis alternativas antes expuestas.

UNDÉCIMO: Que, por otra parte, de los hechos asentados tampoco se advierte ninguna de las restantes hipótesis que contempla el artículo 85 del Código Procesal Penal, toda vez que no existe elemento distinto de la presencia de la tantas veces aludida lata de cerveza abierta al interior del automóvil en el que estaba el acusado, que habilitara para ello, lo que impide considerar la concurrencia de alguna de esas figuras en el caso de autos.

DUODÉCIMO: Que tampoco es posible considerar que en este caso se haya estado ante una situación de flagrancia en relación al hallazgo del arma de fabricación artesanal situada debajo del asiento que ocupaba el encartado, porque de acuerdo con la descripción fáctica efectuada en la sentencia en revisión, no se verifican ninguna de las hipótesis que taxativamente contempla el artículo 130 del Código Procesal Penal.

DECIMOTERCERO: Que, en consecuencia, por no haber constatado indicio de la comisión de un delito ni haberse verificado situación de flagrancia que permitiera el actuar autónomo de la policía, ocurre que aquel se desempeñó fuera de su marco legal y de sus competencias, vulnerando el derecho del imputado a un procedimiento justo y racional que debía desarrollarse con apego irrestricto a todos los derechos y las garantías constitucionales que le reconoce el legislador, de modo que toda la evidencia recogida en el procedimiento incoado respecto del acusado resulta ser ilícita, al haber sido obtenida en un proceder al margen de la ley. Esta misma calidad tiene, producto de la contaminación, toda la prueba posterior que de ella deriva, esto es, la materializada en el juicio.

En este sentido, aunque los jueces de la instancia hayan afirmado su convicción condenatoria en prueba producida en la audiencia, al emanar ella del mismo procedimiento viciado no puede ser siquiera considerada, por cuanto su origen está al margen de las prescripciones a las cuales la ley somete el actuar de los auxiliares del Ministerio Público en la faena de investigación.