1. Corte de Apelaciones de San Miguel. Impugnación y reclamación de paternidad. Rechazo se funda al existir filiación paterna determinada. Rechazo de demanda Inexistencia de precepto que prohíba la invocación y el reconocimiento de la posesión notoria del estado de hijo respecto de determinada persona como único fundamento de la impugnación.
  2. Corte Suprema. Impugnación y reclamación de paternidad. Definición de filiación. Formas de determinarse la filiación. Acciones de filiación, finalidad y regulación. Acciones de reclamación e impugnación de la paternidad se sustentan en la premisa de la verdad biológica. Código Civil establece reglas para efectos de posibles contradicciones entre la verdad biológica y la posesión notoria. Para que prevalezca la posesión notoria sobre la verdad biológica es necesario que aquella esté debidamente acreditada. Incumplimiento de los requisitos de procedencia de la posesión notoria.
  3. Corte de Apelaciones de Concepción. Impugnación y reclamación de paternidad. derecho a la identidad en el nuevo régimen de filiación. Libre investigación de la paternidad y maternidad, establecimiento de la verdad biológica. Posesión notoria de calidad de hijo le otorga mayor importancia a la verdad social. Posibilidad de impugnar la paternidad o maternidad biológica, a través de la prueba de la posesión notoria. Posesión notoria de calidad de hijo, definición y requisitos de procedencia. Suficiencia probatoria para tener por configurada la posesión notoria de calidad de hijo. Que el padre biológico pague alimentos no impide tener por acreditada la posesión notoria de calidad de hijo respecto de un tercero. Filiación no sólo envuelve obligaciones patrimoniales

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1. Corte de Apelaciones de San Miguel.

Impugnación y reclamación de paternidad. Rechazo se funda al existir filiación paterna determinada. Rechazo de demanda Inexistencia de precepto que prohíba la invocación y el reconocimiento de la posesión notoria del estado de hijo respecto de determinada persona como único fundamento de la impugnación.

Fecha Sentencia: 25/05/2022

Cita online: CL/JUR/19658/2022

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Hechos:

Actora se alza contra sentencia de primera instancia que rechaza demanda de impugnación y reclamación de paternidad. Analizados los antecedentes se revoca la sentencia y se declara que se debe dar tramitación a la demanda interpuesta.

Considerandos relevantes.

Tercero: Que como ha señalado la Excma. Corte Suprema en sentencias roles 18.707 2018, 12.792 2019 y 16.219 2019, y se advierte de la normativa transcrita precedentemente, el legislador hace primar en materia de filiación el principio de veracidad, cuyo criterio rector es el derecho a la identidad, sustentado en la noción de libre investigación de la paternidad o maternidad y en la de acceso de toda persona a una investigación judicial con una amplia admisibilidad probatoria.

Asimismo, en cuanto a la primacía de la probanza biológica que el artículo 199 consagra, ésta no es absoluta desde que el artículo siguiente contempla la excepción de la posesión notoria del estado civil de hijo, la que debidamente acreditada, prefiere a las pruebas periciales de carácter biológico, sin que exista en el Título VIII relativo a «Las acciones de filiación», precepto alguno que impida invocar esa posesión notoria del estado de hijo como fundamento de una acción de impugnación y reclamación, y no sólo como excepción.

Del mismo modo, tampoco existe en el referido estatuto precepto alguno que prohíba la invocación y el reconocimiento de la posesión notoria del estado de hijo respecto de determinada persona como único fundamento de la impugnación, a pesar que, como ocurre en la especie, no se controvierta la paternidad biológica del demandado y ésta sea reconocida por la actora. Al contrario, dicha situación está contemplada en el artículo 201 del mismo texto legal.

Cabe considerar, además, como ha dicho la Excma. Corte Suprema en sentencia rol 18.707 2018, que según la doctrina «la filiación ya ha dejado de ser considerada como una relación de sangre entre el padre, la madre y los hijos, sino más bien (como) una situación jurídica, relacionada con el lugar que ocupa una persona en una familia». A mayor abundamiento, «el estatuto de filiación actual de los preceptos 179 a 273 del compendio civil se basa y recoge los principios de igualdad de todos los hijos, su interés superior y el derecho a la identidad», consagrados en los artículos 7° de la Convención sobre los Derechos del Niño y 16 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Cuarto: Que, en estas condiciones, corresponde dar curso a la tramitación de las acciones conjuntas de impugnación y reclamación de paternidad interpuestas, de esta forma se disiente de la opinión de la señora fiscal judicial manifestada en su dictamen de 24 de noviembre de 2021.


2. Corte Suprema.

Impugnación y reclamación de paternidad. Definición de filiación. Formas de determinarse la filiación. Acciones de filiación, finalidad y regulación. Acciones de reclamación e impugnación de la paternidad se sustentan en la premisa de la verdad biológica. Código Civil establece reglas para efectos de posibles contradicciones entre la verdad biológica y la posesión notoria. Para que prevalezca la posesión notoria sobre la verdad biológica es necesario que aquella esté debidamente acreditada. Incumplimiento de los requisitos de procedencia de la posesión notoria.

Fecha Sentencia: 04/04/2022

Cita online: CL/JUR/12537/2022

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Hechos:

Demandante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que revocó el fallo de primer grado y rechazó la demanda de impugnación y reclamación de paternidad. La Corte Suprema acoge el recurso de casación en el fondo deducido y dicta sentencia de reemplazo.

Considerandos relevantes.

Cuarto: Que la filiación ha sido definida como «el vínculo jurídico que une a un hijo con su padre o con su madre y que consiste en la relación de parentesco establecida por la ley entre un ascendiente y su inmediato descendiente, o sea, su descendiente en primer grado» (Ramos Pazos, René, en Derecho de Familia, Tomo II, Editorial Jurídica, año XX, p. 399, citando al profesor Rossel) Dicho en otros términos, es la relación que existe entre padres e hijos.

Si bien el fundamento inmediato de toda filiación es el vínculo de sangre entre padres e hijos, hacen excepción a esa regla, la llamada filiación adoptiva, el caso del hijo concebido mediante la aplicación de técnicas de reproducción asistida cuando se emplea material genético de terceros y el estado civil que emana de la posesión notoria de la calidad de hijo de una determinada persona.

En todas ellas, el elemento común es la voluntad de acogida de quienes, sin tener una vinculación sanguínea, están dispuestos a ejercer, en los hechos, el rol de padres.

Quinto: Que las acciones de filiación tienen por objeto obtener el estado de hijo y correlativamente el de padre o madre, o el de desvirtuarlo. Siguiendo a la doctrina nacional en la materia, las acciones que dan origen a los juicios de filiación son: las denominadas principales de reclamación e impugnación y las residuales de desconocimiento y nulidad. A través de ellas se persigue un pronunciamiento judicial que cree, modifique o extinga un estado de familia y se encuentran actualmente reglamentadas en el Libro I, Título VIII, en los artículos 195 a 221 del Código Civil, permitiendo determinar la paternidad y maternidad a través de un proceso judicial, mediante la investigación y la utilización de toda clase de pruebas.

La filiación puede determinarse por sentencia firme, a través de la acción de reclamación de la filiación y, en caso de encontrarse previamente establecida, ha de ejercerse la acción de impugnación, para destruir la ya fijada. La primera, esto es, la de reclamación, es aquella que se ejercita con el objeto de resolver una pretensión muy concreta que es la atribución de un estado a quien carece de él, por no ostentar ninguno o por gozar de otro que no corresponde, definiéndoselas como aquellas que otorga la ley al hijo en contra de su padre o madre o a éstos en contra de aquél para que se resuelva judicialmente que uno es hijo de otra persona. Tales acciones se encuentran reglamentadas en los artículos 204 a 210 del código sustantivo.

Sexto: Que las acciones de filiación suponen la investigación de la paternidad o maternidad, conforme lo establece el artículo 195 del Código Civil, que prescribe: «La ley posibilita la investigación de la paternidad o maternidad, en la forma y con los medios previstos en los artículos que siguen», admitiéndose la más amplia investigación de estos hechos. Cabe destacar que no fue siempre así, pues el Código Civil, en su texto original, no aceptaba la investigación de la paternidad, situación que se fue morigerando con la dictación de la Ley N° 5750 de 2 de diciembre de 1935, sobre abandono de familia y pago de pensiones alimenticias, que aceptó la investigación para determinados casos, pero sólo para los efectos de reclamar alimentos, y la Ley N° 10.271 que permitió la investigación de la paternidad para obtener la calidad de hijo natural, la que otorgaba derechos de alimentos y también de carácter hereditario.

Pero fue, sin lugar a dudas, la Ley N° 19.585 la que estableció sustanciales reformas al sistema filiativo en aras de lograr la plena igualdad de todos los hijos, para lo cual hubo de consagrar, también, como principio básico, el de la libre investigación de la paternidad o maternidad, que conforme a lo previsto en el artículo 195 del Código Civil, está destinado a obtener la verdad real, biológica, de una relación filiativa. En efecto, un principio fundamental que inspira a la actual legislación, como se desprende del mensaje del ejecutivo, también expresado en la ley, bajo el título «De las Acciones de Filiación», comprende el derecho de todo individuo a conocer su origen biológico, lo que se traduce en el derecho de acceder a una investigación judicial para determinar quiénes son sus padres y, consecuencialmente, a tener la relación de padre o madre e hijo que surge del nexo biológico, lo que implica, a diferencia de la normativa hoy derogada, la prevalencia de la verdad real o biológica por sobre la formal. Desde el punto de vista procedimental, llevo a reconocer la más amplia admisibilidad probatoria, como lógica consecuencia del principio anterior, consagrado en el artículo 198 del cuerpo legal citado.

Octavo: Que, en consecuencia, para la aplicación de la regla antes mencionada, que hace prevalecer la posesión notoria sobre la verdad biológica, es menester que aquella esté debidamente acreditada, lo que obliga a verificar que se cumplan los requisitos que establece el artículo 200 del Código Civil, en los siguientes términos: «La posesión notoria de la calidad de hijo respecto de determinada persona servirá para que el juez tenga por suficientemente acreditada la filiación, siempre que haya durado a lo menos cinco años continuos y se pruebe por un conjunto de testimonios y antecedentes o circunstancias fidedignos que la establezcan de un modo irrefragable» «La posesión notoria consiste en que su padre, madre o ambos le hayan tratado como un hijo, proveyendo a su educación y establecimiento de un modo competente, y presentándolo en ese carácter a sus deudos y amigos; y que éstos y el vecindario de su domicilio, en general, le hayan reputado y reconocido como tal». Considerando los términos de la citada norma, es un hecho indiscutible que las probanzas que debe rendir el litigante que la invoca deben estar dirigidas a acreditar los elementos que la componen, esto es, sus circunstancias fácticas, a saber, nombre, trato y fama; y que éstas se hayan verificado por un plazo continuo de al menos cinco años, para de esta forma establecer que se está en presencia de dicha institución.

Noveno: Que, atendidos los hechos que se tuvieron por acreditados en la especie, esto es, que la niña a la fecha de dictación de la sentencia impugnada tenía tan solo 4 años y 4 meses de edad y a la fecha de la demanda tan solo 3 años de edad , se debe colegir que la sentencia impugnada conculcó lo que disponen los artículos 200 y 201 del Código Civil, con influencia substancial en su parte dispositiva, porque condujo a rechazar las demandas de impugnación y reclamación de la filiación, dando preeminencia a la posesión notoria del estado civil de hija por sobre la verdad biológica, a pesar de no cumplirse con el plazo establecido por el legislador, razón suficiente para acoger el recurso de casación en el fondo, dictando la respectiva sentencia de reemplazo conforme a la ley.

Debido a lo anterior, se omitirá, por resultar innecesario, el pronunciamiento respecto de las demás infracciones denunciadas.


3. Corte de Apelaciones de Concepción.

Impugnación y reclamación de paternidad. derecho a la identidad en el nuevo régimen de filiación. Libre investigación de la paternidad y maternidad, establecimiento de la verdad biológica. Posesión notoria de calidad de hijo le otorga mayor importancia a la verdad social. Posibilidad de impugnar la paternidad o maternidad biológica, a través de la prueba de la posesión notoria. Posesión notoria de calidad de hijo, definición y requisitos de procedencia. Suficiencia probatoria para tener por configurada la posesión notoria de calidad de hijo. Que el padre biológico pague alimentos no impide tener por acreditada la posesión notoria de calidad de hijo respecto de un tercero. Filiación no sólo envuelve obligaciones patrimoniales

Fecha Sentencia: 23/03/2022

Cita Online: CL/JUR/11272/2022

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Hechos:

Demandante interpone recurso de casación en la forma y de apelación contra la sentencia que rechaza la demanda sobre impugnación y reclamación de paternidad. La Corte de Apelaciones rechaza el recurso de casación en la forma y revoca el fallo impugnado, acoge las demandas de impugnación de filiación matrimonial y de reclamación de paternidad

Considerandos relevantes.

Sexto: Que, asimismo, uno de los principios que subyace en el nuevo régimen de filiación es el derecho a la identidad, siendo una de sus manifestaciones la idea de la libre investigación de la paternidad y maternidad y su finalidad la búsqueda y establecimiento de la verdad biológica. Pero la gran excepción a esta lógica es la posesión notoria de calidad de hijo, el cual le otorga mayor importancia a la verdad social por la existencia de lazos afectivos. Todo ello porque bajo la idea del interés superior del niño, se entiende que lo que más favorecerá al desarrollo psicológico del niño, son los lazos afectivos y psicológicos por sobre la sola relación biológica. Así lo expresa Enrique Barros sobre el criterio adoptado por el Senado, apoyándolo ya que, «Los lazos afectivos y psicológicos de paternidad, se crean con más fortaleza en la vida diaria que debido a la sola herencia, desprovista de toda otra relación filial. Por eso resulta que la nueva ley de filiación haya optado por moderar el valor de la sangre, de una manera prudencial que parece justificada». (Barros Bourie, Enrique. 1998. «Notas históricas y Comparada sobre el nuevo ordenamiento legal de la filiación». En: FUNDACIÓN FACULTAD DE DERECHO, El Nuevo Estatuto de Filiación en el Código Civil Chileno. Santiago, Chile. LOM Ediciones. p. 52; cit. por SCHMIDT Claudia; VELOSO Paulina (2001) p. 175.).

Séptimo: Que de lo anterior fluye con claridad la posibilidad de impugnar la paternidad o maternidad biológica, a través de la prueba de la posesión notoria, única forma de explicar que, frente a una colisión entre ambas el legislador prefiera a la que se pide reconocer en la presente causa.

Octavo: Que, la posesión notoria de calidad de hijo, se encuentra definida en el inciso segundo del artículo 200 del Código Civil en los siguientes términos: «La posesión notoria consiste en que su padre, madre o ambos le hayan tratado como hijo, proveyendo a su educación y establecimiento de un modo competente, y presentándolo en ese carácter a sus deudos y amigos; y que éstos y el vecindario de su domicilio, en general, le hayan reputado y reconocido como tal.»

La doctrina ha señalado que en la posesión notoria el estado civil de hijo se basa en actos continuos y reiterados que, duraderos en el tiempo, demuestren la existencia de lazos afectivos entre el padre y el hijo para el fin de dejar establecida la filiación en juicio, denominando a estos aspectos como «nombre, trato y fama». Luego, se agrega como requisitos para constituir prueba suficiente, el que sea duradero y continuo en el tiempo, indicando un plazo de cinco años para entenderlo como tal y, que sea probado por testimonios fidedignos.

Los requisitos de continuidad y durabilidad, así como los de idoneidad de la prueba se recogen en el inciso primero del artículo 200, en el que se establece que: «La posesión notoria de la calidad de hijo respecto de determinada persona servirá también para que el juez tenga por suficientemente acreditada la filiación, siempre que haya durado a lo menos cinco años continuos y se pruebe por un conjunto de testimonios y antecedentes o circunstancias fidedignos que la establezcan de un modo irrefragable.».

Décimo Segundo: Que, la prueba referida permite dar por establecido que la demandante, hoy mayor de edad, no tiene comunicación con el señor Martínez ni lazos afectivos propios de un padre con su hija. Al contrario, tales afectos los mantiene con el cónyuge de su madre, don Jorge Luis Bobadilla Leiva desde corta edad, reconociendo a esta persona como su progenitor, recibiendo el trato de padre e hija, lo que también se extiende a la familia del mismo señor Bobadilla.

Dicha relación paterno filial se refleja, a su vez, también en el ámbito social, donde la demandante es también reconocida como hija del señor Bobadilla en su colegio, en amistades, en sus redes sociales; por lo demás éste último es quien la tiene incorporada como su carga desde el año 2010, otorgándole un sistema de salud donde figura como su hija, participando en sus tratamientos médicos, enfermedades y cuidados, así como en el colegio como su apoderado y presentándola como su hija.

Décimo Tercero: Que, de esta manera, se encuentran acreditados todos los presupuestos que el artículo 200 del Código Civil definen para tener por configurada la posesión notoria de calidad de hijo, y que se reseñaron en el considerando 8°) precedente.

En efecto, existe un padre que durante más de 10 años ha tratado como su hija a la demandante, le ha proveído de educación y cuidados de modo competente, y la ha presentado como tal a sus familiares y amigos; desarrollando un entorno familiar y social donde la demandante es reputada y reconocida como hija del señor Bobadilla.

La prueba a la que se ha referido esta sentencia da cuenta, por lo demás, que tales actos son continuos y reiterados y duraderos en el tiempo, logrando demostrar la existencia de lazos afectivos entre la demandante y quien se ha desempeñado como padre, de lo que se sigue que es posible establecer tal filiación de hija al predominar estos aspectos como «nombre, trato y fama», duradero y continuo en el tiempo y superior a cinco años.

Décimo cuarto: Que no obsta a la decisión anterior la circunstancia de que el padre biológico Mario José Martínez Cifuentes se encuentre pagando alimentos a la demandante.

Dicha obligación alimenticia que nace del vínculo filiativo hasta ahora vigente, no es óbice para declarar aquél que se solicita en la demanda, mas aun si se considera que la filiación, envuelve no sólo obligaciones patrimoniales, sino que otras de mayor importancia y entidad en relación a los derechos del hijo, como lo son los lazos afectivos, de cuidado, de colaboración, de entrega y especialmente el derecho a la identidad que involucra el sentido de pertenencia a una familia, asuntos sobre el cual, el demandado Martínez ha estado absolutamente ajeno en todo el desarrollo de su hija.

Así no solo lo reflejan la serie de constancias de incumplimientos a la relación directa y regular que había sido determinada, sino que la declaración conteste de los testigos que depusieron en la causa y las conclusiones que arrojan los dos informes psicológicos ya referidos.