1. Corte Suprema Tenencia ilegal de armas de fuego y tenencia ilegal de municiones. Funcionario policiales comunicaron el hallazgo de las armas y municiones dentro de un tiempo inmediato a la comisión del ilícito. Carácter de lícita de la prueba de cargo obtenida por la policía en las referidas circunstancias. Facultad privativa de los jueces del fondo para ponderar las circunstancias modificatorias de responsabilidad. Una parte de las municiones incautadas son de diverso calibre al de las armas encontradas. Posesión o tenencia de municiones no se entienden necesariamente subsumidos en los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego. Tenencia de arma y de municiones, son figuras legales distintas, que pueden perfectamente subsistir independiente y separadamente. Suficiencia probatoria para acreditar que el acusado incurrió en un conjunto de acciones que satisfacen las exigencias de tres tipos penales que se le imputaron.

2. Corte de Apelaciones de La Serena . Porte ilegal de arma de fuego y de tenencia de municiones. Participación del acusado determinada por la vinculación necesaria y próxima en el tiempo que existía entre la munición que mantenía éste en su morada y el arma de fuego encontrada en el móvil en que se había trasladado momentos antes. Figuras típicas propuestas en el libelo acusatoria se enmarcan en lo que se denomina delitos de peligro. Errónea aplicación del artículo 9° inciso 2° en relación con el artículo 2° letra c), ambos de la Ley de control de armas. Delitos de posesión o tenencia corresponde a un poder de hecho sobre los elementos prohibidos de forma que el autor puede disponer de la cosa prohibida. Se trata de un solo poder, una sola potestad, independientemente del número de partes, piezas, armas o municiones se tenga, porten o posea

3. Corte Suprema Infracción a la Ley de Control de Armas. Convención a título gratuito para entregar armas, o la sola entrega y más aún, la sola oferta, son ya típicas. El precio no es un elemento esencial del tipo penal y mucho menos puede serlo su monto. Que se complementen arma y municiones, no aumenta el peligro que el legislador prevé. Tenencia de un arma sin municiones, o de una munición sin arma, no puede afectar bien jurídico alguno. Improcedencia de condenar por dos ilícitos respecto de hechos típicos constituidos por una acción que refleja una sola y misma antijuridicidad material. Tenencia de municiones queda subsumida en la tenencia ilegal de armas de fuego. Castigo del delito de tenencia ilegal de arma de fuego en grado de consumado engloba también al hecho de tenencia de las municiones


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1. Corte Suprema

Tenencia ilegal de armas de fuego y tenencia ilegal de municiones. Funcionario policiales comunicaron el hallazgo de las armas y municiones dentro de un tiempo inmediato a la comisión del ilícito. Carácter de lícita de la prueba de cargo obtenida por la policía en las referidas circunstancias. Facultad privativa de los jueces del fondo para ponderar las circunstancias modificatorias de responsabilidad. Una parte de las municiones incautadas son de diverso calibre al de las armas encontradas. Posesión o tenencia de municiones no se entienden necesariamente subsumidos en los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego. Tenencia de arma y de municiones, son figuras legales distintas, que pueden perfectamente subsistir independiente y separadamente. Suficiencia probatoria para acreditar que el acusado incurrió en un conjunto de acciones que satisfacen las exigencias de tres tipos penales que se le imputaron.

Fecha Sentencia: 25/04/2022

Cita online: CL/JUR/14968/2022

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Hechos:

Tribunal de Juicio Oral en lo Penal dicta sentencia absolutoria respecto del delito de tráfico ilícito de drogas y del delito de receptación, y, dicta sentencia condenatoria por los delitos de tenencia ilegal de armas de fuego, tenencia ilegal de municiones y tenencia ilegal de arma de fuego con número de serie borrado, todos en grado de consumados. Defensa de condenado recurre de nulidad. La Corte Suprema rechaza el recurso de nulidad penal deducido

Considerandos relevantes.

Sexto : Que en lo relativo al argumento fundante en la circunstancia de no haberse dado aviso inmediato al fiscal de la incautación de objetos no relacionados con el hecho investigado, es preciso señalar, para desestimarlo, que constan en la sentencia en revisión los testimonios de Lavado Guglielme y Herrera González, funcionarios policiales que manifestaron haber dado cumplimiento a lo preceptuado en el artículo 215 del Código Procesal Penal, comunicando el hallazgo de las armas y municiones al fiscal del caso, vale decir, dentro de un tiempo inmediato a la comisión del ilícito, cumpliendo, en consecuencia, con la exigencia que dicho precepto contempla.

Séptimo :Que, del análisis precedente, cabe estimar que al actuar del modo que lo hicieron, los funcionarios policiales no transgredieron, en el caso concreto, las facultades conferidas por el ordenamiento jurídico y, por ende, no han vulnerado las normas legales que orientan el proceder policial como tampoco la garantía de la inviolabilidad del hogar, aludida como infringida por el arbitrio en revisión, por lo que es forzoso concluir que los jueces del tribunal oral no incurrieron en vicio alguno al aceptar con carácter de lícita la prueba de cargo obtenida por la policía en las referidas circunstancias y que fuera aportada al juicio por el Ministerio Público, de manera que esta causal del recurso debe ser íntegramente desestimada.

Octavo : Que, respecto a la causal subsidiaria invocada por la defensa consistente en que el fallo recurrido incurrió en un error de derecho al no estimar como muy calificada la atenuante del artículo 11 N° 9 del Código Penal, esto es, la colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos, es necesario tener presente que el artículo 68 bis del Código Penal dispone que «Sin perjuicio de lo dispuesto en los cuatro artículos anteriores, cuando sólo concurra una atenuante muy calificada el Tribunal podrá imponer la pena inferior en un grado al mínimo de la señalada en el delito». De esta especial redacción se deduce que el legislador, en estos casos, ha establecido no una obligación para la judicatura sino una facultad, al emplear el vocablo «podrá», lo que el tribunal ha tenido a la vista en la consideración décimo cuarta de la decisión observada, básicamente y según se lee de sus argumentos, en que estimó insuficiente el mérito para así considerar la atenuante, pues la policía tenía antecedentes de la existencia de armas, municiones y de la falta de autorización para dicha tenencia.

Además, debe tenerse en cuenta que el reconocimiento de las circunstancias morigerantes de responsabilidad penal está entregado por ley al tribunal de la instancia, que es el llamado a ponderar su procedencia según el mérito del proceso, lo que resulta de toda lógica, pues es ante el cual se ha rendido la prueba, el que ha tenido contacto e inmediación con la misma y con los intervinientes, es el que ha aquilatado su capacidad para acreditar hechos y el que por tanto, puede medir si hay colaboración en la declaración o aporte prestado y si ésta reúne las condiciones como para estimarla sustancial. De ello se sigue que no podría esta Corte revisar la procedencia de alguna atenuante adicional como la del artículo 11 N° 9 del Código Penal, sugerida en el recurso, imponiéndosela sin motivo al tribunal que dictó el fallo.

Décimo Primero : Que, dicho lo anterior, aparece entonces que la causal interpuesta, lo ha sido contra hechos inamovibles, dado que no se ha controvertido por parte del recurrente, que una parte de las municiones incautadas son de diverso calibre al de las armas encontradas, limitándose a señalar genéricamente que las armas y municiones constituyen un solo delito, pudiendo estimarse que se requieren unas y otras para su utilización, pero no se desprende de probanza alguna allegada a juicio y valorada por los sentenciadores a quo que todas las municiones incautadas sean compatibles con las armas halladas en el domicilio del imputado, más si se considera el elevado número de ellas.

Por consiguiente, no aparece que la sentencia en cuestión, haya hecho una calificación equivocada del delito y que consecuente con aquello, se hubiere aplicado una pena diferente y más gravosa a la que correspondía, por cuanto los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego, así como aquellos vinculados a la posesión o tenencia de municiones, no se entienden necesariamente subsumidos los segundos en alguna de las hipótesis de los primeros, pues ambos tipos son en principio ilícitos diferentes, establecidos en la Ley N° 17.798, sobre Control de Armas, considerándose que tanto las armas de fuego aptas para el disparo, como las municiones, revisten en la medida de no cumplirse con las obligaciones legales y reglamentarias para su tenencia, un ilícito de peligro abstracto para la sociedad.

Lo anterior, en el entendido que tenencia de arma y de municiones, son figuras legales distintas, que pueden perfectamente subsistir independiente y separadamente, razón por la cual, debe determinarse entonces si corresponde en la especie aplicar entre ellos el principio reclamado por el recurrente, esto es, el de consunción, principio que significa que, cuando la ley, al establecer la penalidad de una figura delictiva, ya ha tomado en consideración la gravedad de otras conductas, también punibles que la acompañan ordinariamente, como antecedentes, como medios, como etapas de desarrollo, como secuencias, en cuyo caso debe aplicarse solamente la disposición que contempla la infracción principal, y las que sancionarían otras conductas accesorias desaparecen, «se consumen», en la infracción principal son «absorbidas» por ella (Derecho Penal, Parte General, de Alfredo Etcheberry, pág. 124).

Décimo Segundo: Que en el juicio se acreditó que el recurrente incurrió en un conjunto de acciones que satisfacen las exigencias de tres tipos penales que se le imputaron: la tenencia ilegal de armas de fuego, la tenencia ilegal de arma de fuego con su número de serie borrado y la tenencia de municiones, tal como lo resolvió el a quo en la motivación décimo segunda del fallo cuestionado, estimándose por dicha sentencia que en la especie, el acusado debe ser sancionado en forma separada por los delitos de que se trata, y no corresponde aplicar una sola pena por tratarse de un concurso aparente como se pretende por el recurrente.

Lo anterior, pues en la especie, debe excluirse la posibilidad de un encuadramiento simultáneo de la tenencia ilegal de armas de fuego de un determinado calibre, con municiones de diferentes calibres, encontradas en gran cantidad y que indefectiblemente no pueden ser consideradas como elementos propios para el empleo de los adminículos principales, siendo razonable entonces entender que se trata de hechos punibles diversos, no correspondiendo sancionarlos en concurso, ni aparente, ni tampoco ideal, conforme lo dispone el artículo 75 del Código Penal, pues los ilícitos, no emanan directamente de unos mismos hechos, ni tampoco son el uno, medio necesario para ejecutar el otro.


2. Corte de Apelaciones de La Serena 

Porte ilegal de arma de fuego y de tenencia de municiones. Participación del acusado determinada por la vinculación necesaria y próxima en el tiempo que existía entre la munición que mantenía éste en su morada y el arma de fuego encontrada en el móvil en que se había trasladado momentos antes. Figuras típicas propuestas en el libelo acusatoria se enmarcan en lo que se denomina delitos de peligro. Errónea aplicación del artículo 9° inciso 2° en relación con el artículo 2° letra c), ambos de la Ley de control de armas. Delitos de posesión o tenencia corresponde a un poder de hecho sobre los elementos prohibidos de forma que el autor puede disponer de la cosa prohibida. Se trata de un solo poder, una sola potestad, independientemente del número de partes, piezas, armas o municiones se tenga, porten o posea

Fecha Sentencia: 04/04/2022

Cita Online: CL/JUR/12496/2022

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Hechos:

Tribunal de Juicio Oral en lo Penal dicta sentencia condenatoria por los delitos de porte ilegal de arma de fuego y de tenencia de municiones, previstos y sancionados en los artículos 3° y 9° de la Ley de Control de Amas. Defensa de condenado recurre de nulidad. La Corte de Apelaciones acoge el recurso de nulidad deducido y dicta sentencia de reemplazo

Considerandos relevantes.

Undécimo : Que, sin embargo, en los párrafos posteriores de esa misma motivación, así como en las signadas como décimo tercera y décimo cuarta, los aludidos adjudicadores determinaron la autoría del acusado respecto del porte de arma de fuego en razón del hallazgo que hicieron en su casa de estos cuarenta y cuatro cartuchos calibre punto 22, luego que aquel huyera abandonando el vehículo en que se trasladaba junto a otros sujetos y donde se encontró el revólver , cuando se procedía a un control policial, inmueble en que también se encontró una vaina percutida momentos antes, quedando establecido por la prueba técnica respectiva la compatibilidad de esta munición para deflagradas con el arma de fuego incautada, y de cuyas posesiones del arma y de la munición , dicho encartado se había vanagloriado ante otro de los coacusados. Así, quedó asentado que la munición encontrada en la morada de este encartado era la compatible para lograr concretar el poder de fuego efectivo de esta arma tipo revólver, cuya cantidad (44), tampoco puede estimarse de gran significación, dada la capacidad de munición que permite cargar su recámara, lo que permite suponer que toda la munición podría consumirse en una acción de disparo muy acotada en el tiempo.

En otras palabras, la participación del acusado fue determinada, según dicho razonamiento de los jueces del grado, por la vinculación necesaria y próxima en el tiempo que establecieron existía entre la munición que mantenía éste en su morada y el arma de fuego encontrada en el móvil en que se había estado trasladando momentos antes, por lo que no cabe duda que ligaron dicha munición con aquella indispensable para dotar de poder de fuego al arma incautada.

Así las cosas, los hechos establecidos en la sentencia dieron cuenta de que el acusado al momento de la fiscalización del móvil en el que se trasladaba se encontraba poseyendo no solo el revólver que portaba y las municiones que cargaba en su recámara, sino también las restantes que mantenía en su morada, todas las cuales se encontraban sirviendo un mismo y único propósito, cuál era el de dotar de poder de fuego a dicho implemento. Y no altera tal conclusión la circunstancia de haber mediado un tiempo y espacio de lugar distintos, entre los hallazgos del arma de fuego y el de la munición guardada en la habitación del encartado, pues en todo momento siempre existió una única y misma posesión por parte de Pérez Donoso de estos dos elementos que lo incriminaban, esto es, una unidad de acción guiada por un mismo ánimo.

Duodécimo : Que, por lo demás, no debe perderse de vista que las figuras típicas propuestas en el libelo acusatoria se enmarcan en lo que se denomina delitos de peligro, donde el legislador, por razones de política criminal y a fin de evitar una puesta en peligro mayor, ha adelantado la punición de la conducta del agente a una etapa anterior a aquella en que dicho daño mayor pudiera producirse en la especie, con el uso del arma de fuego , por lo que, aun en una hipótesis de peligro abstracto, inevitable resulta para el intérprete esclarecer si algunas de dichas conductas, consideradas aisladamente y en las circunstancias del caso, pudieran tener la aptitud de provocar una efectiva puesta en peligro de los bienes jurídicos protegidos, lo que en el caso sub litis evidentemente no ha sucedido con la posesión de las municiones que mantenía en su habitación el acusado, dado que, como ya dijimos y así se desprende de los hechos establecidos en el fallo atacado , dicha posesión servía el mismo propósito de la posesión que se hacía del arma de fuego por el encartado, en cuanto a dotarla de su poder de daño inherente, con lo que la tenencia o posesión de tal munición, separadamente, se encontraba ya desprovista de relevancia suficiente para ser castigada por sí sola, al encontrase el potencial peligro que revestía su tenencia o posesión ya ínsito en el porte del arma de fuego que requería de dichos elementos para su uso como tal.

De esta forma, encontrándose ligadas las figuras de posesión, porte o tenencia de arma de fuego y posesión, porte o tenencia de municiones con un mismo tipo de peligro o afectación de los bienes jurídicos protegidos, la posibilidad de su castigo de forma separada en una misma situación fáctica, para evitar una redundancia punitiva, debe dilucidarse primeramente en base a una significación en abstracto de los tipos concurrentes, de modo de autorizar el posible desplazamiento de una de ellas, por la otra, a fin de impedir un castigo en exceso respecto de una unidad de conducta punitiva del agente; luego, en un segundo lugar, justificando tal desplazamiento se ha señalado que «…el desplazamiento respectivo podría verificarse, de acuerdo a nuestra doctrina, en supuestos en que pese a detectar autonomía de los tipos concurrentes desde el punto de vista de su significación delictiva en abstracto, se presente una relación de inherencia tal entre ellos que justifique que uno de los tipos se vea consumido debido a que en definitiva resulta inevitable o necesario para la realización del tipo externamente aplicado y, por tanto, no se constate una significación delictiva autónoma en concreto» (Revista Derecho P.U. Católica de Valparaíso, N° 53, Dic 2019, artículo «La Consunción como regla de preferencia en el marco del Concurso Aparente de Leyes, de Artaza, Mendoza y Rojas). Y como tal pérdida de significancia delictiva precisamente se ha presentado respecto de la posesión de la munición que detentaba el encartado al momento de los hechos, ello tornaba improcedente su castigo de modo concurrente en dicho caso, pues el peligro que se quería evitar en abstracto con la punición de la tenencia de la munición, ya estaba siendo castigado con el porte del arma de fuego para cuyo uso estaba destinada en concreto esa munición, todo lo que deviene en que se ha cometido un error de derecho por los jueces del fondo al interpretar aisladamente de las circunstancias del caso el delito de tenencia ilegal de munición materia del libelo acusatorio, error que los llevó a castigarlo separadamente y de modo concurrente con el delito de porte ilegal de arma de fuego.

Décimo Tercero : Que, entonces, se estima por esta sede de nulidad que efectivamente ha concurrido la causal de invalidez que se viene analizando, al haberse hecho una errona aplicación por los jueces del fondo de la norma del artículo 9° inciso 2° en relación con el artículo 2° letra c) de la Ley 17.798, haciendo concurrir independientemente el tipo penal allí descrito.

Segundo (sentencia de reemplazo) : Que, adicionalmente a lo razonado en el considerando precedente, debe tenerse en consideración que las figuras típicas que corresponden doctrinariamente a los denominados delitos de posesión o tenencia, como lo son varios de los delitos contemplados en la Ley N° 17.798, sobre de Control de Armas y Explosivos, entre ellos la del artículo 9° de dicho cuerpo legal, la conducta, desde la perspectiva penal, corresponde, básicamente, a un poder de hecho sobre los elementos prohibidos de forma que el autor puede disponer de la cosa prohibida. Poseer o tener, entones, consiste en incorporar el arma, munición o alguno de los objetos y/o partes a que se refiere la ley a la esfera potestativa de una persona, sin importar si esa situación se ha producido con arreglo o no a Derecho y sin requerirse que la misma se encuentre en las manos de quien posee, sino solo que este incorporada dentro de su órbita potestativa. Lo relevante, por tanto, es que el arma esté bajo el poder de una persona, la que de facto puede disponer de ella. Entonces, se trata de un solo poder, una sola potestad, independientemente del número de partes, piezas, armas o municiones se tenga, porten o posean. Ello resulta tan evidente, que la propia ley, en su artículo 12 estableció una agravante cuando se poseen dos o más armas de fuego y no optó, dado que no resulta posible atendiendo la conducta incriminada y la necesidad irrestricta de respetar el principio de reserva legal, sostener que existirían varios delitos como armas y/o munición se porten, tengan o posean fuera de las autorizaciones legales correspondientes.

Tercero (sentencia de reemplazo) : Que, entonces, no resulta posible en el caso sub litis condenar al acusado Pérez Donoso respecto del delito de tenencia ilegal de municiones en relación a las incautadas desde su domicilio con ocasión de los hechos objeto de la investigación, por lo que se librará absolución en su favor respecto de dicho injusto penal endilgado.


3. Corte Suprema

Infracción a la Ley de Control de Armas. Convención a título gratuito para entregar armas, o la sola entrega y más aún, la sola oferta, son ya típicas. El precio no es un elemento esencial del tipo penal y mucho menos puede serlo su monto. Que se complementen arma y municiones, no aumenta el peligro que el legislador prevé. Tenencia de un arma sin municiones, o de una munición sin arma, no puede afectar bien jurídico alguno. Improcedencia de condenar por dos ilícitos respecto de hechos típicos constituidos por una acción que refleja una sola y misma antijuridicidad material. Tenencia de municiones queda subsumida en la tenencia ilegal de armas de fuego. Castigo del delito de tenencia ilegal de arma de fuego en grado de consumado engloba también al hecho de tenencia de las municiones

Fecha Sentencia: 06/09/2021

Cita Online: CL/JUR/72418/2021

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Hechos:

Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal dicta sentencia condenatoria por diversos delitos establecidos en la Ley de Control de Armas. Defensa de dos de los condenados recurre de nulidad. La Corte Suprema acoge el recurso de nulidad interpuesto por la defensa de uno de los condenados y dicta sentencia de reemplazo

Considerandos relevantes.

Vigésimo Primero : Que contra lo que supone el recurrente, el punto que levanta no tiene relevancia alguna en cuanto a la esencia de la construcción del hecho típico imputado ni, tampoco, tiene relación con la condena aplicada a Aravena. En cuanto a esto último, que basta por sí solo para desechar este capítulo de nulidad, es de advertir que el defensor recurrente reclama una incongruencia entre el hecho N° 3 de la acusación (tráfico de armas) y el mismo hecho N° 3, pero ahora en tanto lo dieron por acreditados los sentenciadores en su fallo. Ocurre, sin embargo (y el mismo recurso lo admite), que Aravena no fue condenado por ese hecho, sino solo por el numerado como cuatro, en la acusación y en el fallo, desglosado éste en dos delitos (tenencia de armas y tenencia de municiones), de suerte que el supuesto vicio no se relaciona con la condena del recurrente. Adicionalmente, el tipo penal en que se encuadran los hechos así descritos y numerados como delito 3, tanto en la acusación como en el fallo, corresponde al artículo 10 inciso primero de la Ley 17.798, disposición que señala como verbos rectores fabricar, almacenar, elaborar, adaptar, transformar, importar, internar, exportar, transportar, almacenar, distribuir, ofrecer, adquirir o celebrar convenciones, sin autorización, respecto de los elementos que indican las letras b), c), d) y e) del artículo 2°; en lo que nos interesa, armas de fuego y sus municiones. Como es evidente, la disposición no exige siquiera venta, ni mucho menos un precio determinado. Una convención a título gratuito para entregar armas, o la sola entrega y más aún, la sola oferta son ya típicas y lo son a este preciso título, del artículo 10 inciso primero. Pero, además, en este caso la sentencia no ha variado el título de la entrega: se trata de compraventas, tanto en la acusación como en el fallo. Todo lo que hay es que los jueces no dieron por acreditado el monto del precio. No el que existiera precio, sino solo su monto. Eso no varía en nada el contenido fáctico esencial de la acusación. No estamos aquí en sede civil, donde se discuta la suficiencia del precio; en la materia penal que nos ocupa basta que se establezca la convención, que correspondía en este caso a dos compraventas, aunque no se pueda acreditar en cuánto dinero fueron vendidas las armas. El precio contra lo que afirma expresamente el recurrente no es un elemento esencial del tipo aplicado, y mucho menos puede serlo su monto. No hay, pues, ninguna falta de congruencia, por lo que tampoco podrá prosperar el recurso, por ese motivo.d) En cuanto a la cuarta causal.

Vigésimo Quinto : Que si lo anterior es así, el que efectivamente se complementen arma y municiones, no aumenta el peligro que el legislador prevé: esa antijuridicidad material ya está contemplada en los tipos por separado, o éstos carecerían de antijuridicidad y rebasarían el límite del ius puniendi estatal, consistente en la exigencia de que los tipos penales se refieran a conductas que afecten a bienes jurídico relevantes. La tenencia de un arma sin municiones, o de una munición sin arma, no puede afectar bien jurídico alguno, ni aún en grado de peligro, si no es porque se advierte su complementariedad. Si en el hecho se complementan, porque el acusado tiene en su poder armas con sus municiones propias, lo que hay es exactamente el peligro que el legislador consideró, y por ende no hay un aumento de la antijuridicidad, sino la expresión de la única posible, para los tres casos: arma sin municiones, municiones sin arma o arma con sus respectivas municiones.

Vigésimo Sexto :. Que entonces la defensa lleva la razón en su reproche a este respecto, particularmente cuando dice que en un caso tal las municiones que además no superaban el contenido posible de los cargadores de las pistolas respectivas son solo parte accesoria de las armas incautadas, y por ende no pueden dar origen a un delito separado. La interpretación errada de los jueces de mayoría se refiere al artículo 9° inciso segundo, con relación al artículo 2° letra c), todo de la Ley 17.798, pero particularmente la primera norma con relación al artículo 1° del Código Penal, que define el delito, norma que lleva implícita la exigencia de antijuridicidad y por ende impide condenar por dos ilícitos respecto de hechos típicos constituidos por una acción que refleja una sola y misma antijuridicidad material, radicada aquí en la tenencia de las armas como elementos completos, esto es, las armas con sus proyectiles asociados.

Vigésimo Séptimo : Que la influencia de este error en lo resolutivo del fallo es esencial, porque determina la imposición de una condena adicional a la impuesta por tenencia de armas, condena que conlleva una pena también adicional que, cualquiera fuera su naturaleza y extensión, sería ya suficientemente esencial en cuanto a lo gravoso, para determinar la nulidad parcial pedida, pero con mayor razón lo es si su cuantía alcanzó a los quinientos cuarenta y un días de presidio, y además de cumplimiento efectivo. Todo lo anterior determina que este capítulo del recurso deba ser acogido, anulándose el fallo únicamente en la parte a que este reclamo se refiere, esto es, en cuanto a la negativa de subsumir la tenencia de municiones en el delito de tenencia de armas, y en cuanto a la condena y consiguiente aplicación de pena separada, por la tenencia de aquellas municiones, debiendo dictarse, a ese solo respecto, una sentencia de reemplazo a continuación, pero separadamente de ésta.

Cuarto (Sentencia de reemplazo) : Que, por su parte, el título de castigo del delito de tenencia ilegal de arma de fuego en grado de consumado, previsto y sancionados en el artículo 9, inciso primero en relación con el artículo 2° letra b) de la Ley 17.798, por el que se ha decidido condenar al acusado Gastón Ariel Aravena Castro, como delito único que engloba también al hecho de tenencia de las municiones, es en principio el de presidio menor en su grado máximo, pero concurriendo en su contra la calificante del artículo 12 de la misma ley, procede aumentar en un grado la pena asignada al delito, quedando en este caso dentro del marco del presidio mayor en su grado mínimo. No concurriendo circunstancias modificatorias que analizar, el tribunal de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17 B de la citada ley, mantendrá su cuantía en el mínimum del grado resultante.

Quinto (Sentencia de reemplazo) : Que es importante dejar en claro, respecto de la subsunción de la tenencia de municiones en el delito de tenencia de armas, que no se trata aquí de aplicar el artículo 75 del Código Penal, como al parecer estimó la recurrente, que citó ese artículo como infringido. Y no corresponde pues no estamos ante una hipótesis de concurso ideal de delitos entre la tenencia de armas y la de municiones, ya que no se trata de dos delitos; ni en la figura de que un solo hecho los constituya, ni en la que uno haya sido el medio para cometer el otro. Son dos acciones típicas, sí, pero una sola acción antijurídica y por ende se trata de un solo delito, que es únicamente el de tenencia de armas.