1. Corte Suprema Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Funciones de los Conservadores de Bienes Raíces y fines o roles que cumple la inscripción conservatoria en el registro de propiedad. Saneamiento de Empresa Individual de Responsabilidad Limitada. Deber de inscribirse el extracto de la escritura de saneamiento. Incumplimiento de la obligación de acompañar el extracto a inscribir dentro del plazo legal. Improcedencia de inscribir extracto presentado fuera de plazo. Negativa de inscripción del Conservador de Bienes Raíces ha sido fundada.

2. Corte Suprema . Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Cumplimiento del requisito de la sentencia de contener las consideraciones de hecho y de derecho que le sirven de fundamento. Anulación de oficio. Funciones del conservador de Bienes Raíces. Obligación del Conservador de efectuar la inscripción, salvo las excepciones que establece la ley. Rechazo a inscribir un título traslaticio de dominio no implica por sí una conducta negligente. Errónea referencia en escritura pública no configura la hipótesis prevista en el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio que le permite rechazar su inscripción

3. Corte de Apelaciones de San Miguel Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Por regla general, el Conservador tiene el deber de inscribir en el registro que corresponda los títulos que para ese fin se le presenten. Hipótesis de excepción a la obligación de efectuar la inscripción requerida. Vicio sancionado con nulidad relativa. Contrato celebrado hace más de veinte años, por lo que el vicio que lo afectaba se encuentra saneado. Objeciones invocadas para la inscripción no se encuentran amparadas por el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces.


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1. Corte Suprema

Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Funciones de los Conservadores de Bienes Raíces y fines o roles que cumple la inscripción conservatoria en el registro de propiedad. Saneamiento de Empresa Individual de Responsabilidad Limitada. Deber de inscribirse el extracto de la escritura de saneamiento. Incumplimiento de la obligación de acompañar el extracto a inscribir dentro del plazo legal. Improcedencia de inscribir extracto presentado fuera de plazo. Negativa de inscripción del Conservador de Bienes Raíces ha sido fundada.

Fecha Sentencia: 04/04/2022

Cita online: CL/JUR/12539/2022

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Hechos:

Reclamante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que confirmó el fallo de primer grado que rechazó el reclamo interpuesto en contra del Conservador de Bienes Raíces de Temuco, debido a la negativa de éste a tomar registro de la inscripción de Empresa Individual de Responsabilidad Limitada y del inmueble aportado al capital de la misma. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido

Considerandos relevantes.

Séptimo: Que, para los efectos de resolver, es necesario precisar las funciones primordiales de dichos funcionarios y los fines o roles que cumple la inscripción conservatoria en el registro de propiedad en nuestra legislación.

En primer término, el artículo 446 del Código Orgánico de Tribunales define a los conservadores, en general, como «Ministros de Fe encargados de los Registros Conservatorios de Bienes Raíces, de Comercio, de Minas, de Accionistas, de Sociedades propiamente mineras, de Asociaciones de Canalistas, de Prenda Agraria, de Prenda Industrial, de Especial de Prenda y demás que les encomienden las leyes».

Por su parte, el artículo 13 del citado reglamento en concordancia con los artículos 12, 14, 25 y 70 del mismo, contiene efectivamente la regla general en cuanto a que el conservador está obligado a inscribir los títulos que se le presenten, salvo en las situaciones de excepción que regulan los artículos 13 y 14.

De las normas transcritas se desprende que requerido se encuentra obligado a efectuar la inscripción, salvo que su práctica esté en alguna de las situaciones a que hacen alusión los preceptos referidos. En otras palabras, la autorización excepcionalmente concedida para negarse a practicar una inscripción sólo opera «si la inscripción es en algún sentido legalmente inadmisible», ejemplificando luego la norma el concepto con situaciones de irregularidades esencialmente formales, salvo aquélla relativa a que sea «visible en el título algún vicio o defecto que lo anule absolutamente». De cualquier modo, la negativa aquí normada responde a una irregularidad ostensible y manifiesta, preferentemente formal, y sólo sería posible rehusar la inscripción por razón de orden sustantiva o de fondo cuando el defecto surja del mero examen del título mismo, sin requerir antecedentes de contexto, ajenos al documento, y se trate además de un vicio que traiga aparejada la sanción de nulidad absoluta.

Octavo: Que, sin embargo, la misma ley ha encomendado a los tribunales la competencia para pronunciarse acerca de la concurrencia de aquella situación de ilegalidad advertida por el Conservador de Bienes Raíces y si dicha ilegalidad justifica mantener su negativa. Entonces, es la ley la que entrega esta competencia a los tribunales de justicia a través del procedimiento de reclamo contemplado en el artículo 18 del Reglamento Conservatorio de Bienes Raíces.

Undécimo: Que, en la especie, como se advierte tanto del reclamo, como de la sentencia recurrida, se pretendió inscribir el extracto de la escritura de saneamiento de una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, por lo que necesariamente se aplican para ello las normas de la Ley 19.499 y el Reglamento del Registro de Comercio, conforme lo disponen los artículos 4 y 13 del Código Civil.

De esta manera, el citado artículo 3 letra b) de la Ley 19.499 lo que obliga a inscribir es el extracto, mas no la escritura de saneamiento, dentro del plazo que corresponda al tipo de sociedad de que se trata, lo que nos reenvía al artículo 5 de la Ley 19.857, que impone un término de 60 días para realizar esta actuación. Pues bien, es un hecho de la causa que el reclamante solicitó la inscripción de la constitución de la E.I.R.L y su saneamiento al día 60 de la escritura pública de esta última gestión, pero no acompañó el extracto, lo que le fue rechazado, por incumplir la letra b) del artículo 3 ya citado.

Duodécimo: Que, es un hecho de consignado en la sentencia recurrida que el denunciante intentó inscribir el extracto ya indicado anteriormente el día 19 de noviembre de 2020 y 11 de enero de 2021, lo que le fue rechazado por encontrarse fuera de plazo, negativa que claramente se ajusta a la ley, por cuanto, como ya se indicó la norma aplicable a los instrumentos comerciales son las del Reglamento del Registro de Comercio, que conforme al artículo 9 citado no tienen repertorio, por lo tanto, se inscriben en el único libro que se lleva al respecto a la fecha de presentación del instrumento, lo que aconteció en un plazo que excede con creces los 60 días que le otorga el legislador, en el artículo 5 de la Ley 19.847.

Sobre este punto, el recurrente alega la infracción al artículo 15 del Reglamento del Conservador de Bienes Raíces, sin embargo se equivoca al respecto, toda vez que conforme a las reglas de interpretación de la Ley referidas, prima en aquello el citado artículo noveno del Reglamento del Registro de Comercio. Además, yerra el actor al invocar como vulnerada la citada norma, que, como se indicó en la consideración décima, sólo se refiere a la inscripción de inmuebles.

Decimotercero: Que, a mayor abundamiento, la Empresa Individual de Responsabilidad Limitada al momento de su constitución carecía de patrimonio, hecho que motivó el saneamiento, trasgrediendo la letra c) del artículo 4 de la Ley 19.857, es decir adolecía de un vicio de nulidad absoluta, el que no es formal, por lo que no aplica a su respecto lo dispuesto en el artículo 1 de la Ley 19.499.

Decimocuarto: Que, en consecuencia, conforme a lo razonado precedentemente la sentencia recurrida se ha dictado conforme a derecho, siendo fundada la negativa del Conservador de Bienes Raíces de Temuco, motivo por el cual el presente recurso debe necesariamente rechazarse.


2. Corte Suprema

Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Cumplimiento del requisito de la sentencia de contener las consideraciones de hecho y de derecho que le sirven de fundamento. Anulación de oficio.  Funciones del conservador de Bienes Raíces. Obligación del Conservador de efectuar la inscripción, salvo las excepciones que establece la ley. Rechazo a inscribir un título traslaticio de dominio no implica por sí una conducta negligente. Errónea referencia en escritura pública no configura la hipótesis prevista en el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio que le permite rechazar su inscripción

Fecha Sentencia: 07/03/2022

Cita Online: CL/JUR/8800/2022

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Hechos:

Reclamante interpone recurso de casación en el fondo contra la sentencia de la Corte de Apelaciones, que confirmó el fallo de primer grado que rechazó el reclamo interpuesto en contra de la negativa de Conservador de Bienes Raíces de inscribir escritura de cesión de derechos hereditarios. La Corte Suprema acoge el recurso de casación en el fondo deducido y dicta sentencia de reemplazo.

Considerandos relevantes.

Quinto: Que el Conservador de Bienes Raíces de Buin, al evacuar el informe pertinente, justificó su negativa a inscribir la cesión de derechos hereditarios en la circunstancia de haberse citado la inscripción de la posesión efectiva y no la especial de herencia, agregando que «el Conservador sí debe rechazar cuando el título no se encuentra citado debidamente, prueba de ello es el propio principio registral denominado «concatenación de los títulos o tracto sucesivo», el cual señala que no se permite la inscripción de un derecho por el adquirente, si tal derecho no aparece inscrito a nombre del transferente en su respectivo asiento».

Sin perjuicio de lo anterior, en el mismo informe el Conservador de Bienes Raíces efectuó una detallada descripción de los antecedentes registrales que precedieron a la cesión de derechos hereditarios cuya inscripción rechazó referidos a la propiedad ubicada en valle Villaseca N° 93, principiando por la especial de herencia del año 1940.

Sexto: Que bajo este prisma resulta inconcuso que la magistratura no dio acatamiento cabal a los requisitos legales señalados, porque se abstuvo de consignar los fundamentos de hecho y de derecho en virtud de los cuales desestimó los antecedentes entregados por el Conservador de Bienes Raíces de Buin, destacando a su respecto sólo las razones que lo llevaron a rechazar la inscripción que se le requirió, sin hacerse cargo del contenido de dicho informe, en virtud del cual se puede reconstruir la historia registral y concluir que la omisión que se acusa se puede subsanar con los antecedentes que el mismo conservador tiene a su alcance, y que, es más, entregó al tribunal en su informe. De esta forma, el examen de la sentencia reprobada denota una evidente carencia de argumentación acerca del tópico sometido al conocimiento y resolución de los tribunales del mérito, omitiendo así las consideraciones de hecho y de derecho que debían servirle de soporte. Luego, han prescindido del deber de anotar las premisas adecuadas que habiliten el establecimiento de los hechos sobre los cuales debían decidir la controversia, tema previo al debate atinente a la aplicación de la pertinente normativa legal y a la decisión misma.

Séptimo: Que de lo expuesto queda de manifiesto que la resolución reprochada no cumplió con la ritualidad estatuida en el literal cuarto del artículo 170 del Código de Procedimiento Civil y en el número 5° del Auto Acordado de esta Corte, ya reseñado, contravención que trae consigo la invalidación de la sentencia viciada en virtud de haberse incurrido en la causal de nulidad formal prevista en el ordinal 5° del artículo 768 de la compilación procesal tantas veces citada.

Tercero (Sentencia de reemplazo) : Que, para los efectos de resolver, es necesario precisar las funciones primordiales de dichos funcionarios y los fines o roles que cumple la inscripción conservatoria en el registro de propiedad en nuestra legislación.

En primer término, el artículo 446 del Código Orgánico de Tribunales define a los conservadores, en general, como «Ministros de Fe encargados de los registros conservatorios de bienes raíces, de comercio, de minas, de accionistas, de sociedades propiamente mineras, de asociaciones de canalistas, de prenda agraria, de prenda industrial, de especial de prenda y demás que les encomienden las leyes».

Por su parte, el artículo 13 del citado reglamento en concordancia con los artículos 12, 14, 25 y 70 del mismo, contiene efectivamente la regla general en cuanto a que el conservador está obligado a inscribir los títulos que se le presenten, salvo en las situaciones de excepción que regulan los artículos 13 y 14.

De las normas transcritas se desprende que el requerido se encuentra obligado a efectuar la inscripción, salvo que su práctica esté en alguna de las situaciones a que hacen referencia los preceptos referidos. En otras palabras, la autorización excepcionalmente concedida para negarse a practicar una inscripción sólo opera «si la inscripción es en algún sentido legalmente inadmisible», ejemplificando luego la norma el concepto con situaciones de irregularidades esencialmente formales, salvo aquélla relativa a que sea «visible en el título algún vicio o defecto que lo anule absolutamente». De cualquier modo, la negativa aquí normada responde a una irregularidad ostensible y manifiesta, preferentemente formal, y sólo sería posible rehusar la inscripción por razón de orden sustantivo o de fondo cuando el defecto surja del mero examen del título mismo, sin requerir antecedentes de contexto, ajenos al documento, y se trate además de un vicio que traiga aparejada la sanción de nulidad absoluta.

Cuarto (Sentencia de reemplazo) :Que, de lo dicho, se desprende que la función del Conservador de Bienes Raíces es, en cierta medida, controlar la legalidad de las inscripciones a través del ejercicio de su atribución legal de formular reparos y/o rechazar títulos que sean en algún sentido legalmente inadmisibles, esto es, que de alguna forma contravengan la legalidad vigente en forma manifiesta. En consecuencia, el rechazo a inscribir un título traslaticio de dominio no implica por sí una conducta negligente de este auxiliar cuando se tiene lugar en las situaciones que prevé el ordenamiento, según lo ya expuesto.

Décimo (Sentencia de reemplazo) : Que, efectivamente lleva la razón el Conservador de Bienes Raíces de Buin cuando señala que se citó mal la inscripción especial de herencia en la cláusula segunda de la escritura de cesión de derechos hereditarios de 17 de diciembre de 1987, atendido que ella se refiere a la de la posesión efectiva, según aparece del informe evacuado por el ente registral.

Décimo primero (Sentencia de reemplazo) :Que si bien las normas referidas en el considerando que antecede exigen el señalamiento del título anterior cuando lo pretendido es la transferencia de un derecho inscrito, y que ello se cumple genéricamente con la cita de su registro de folio, número y año, en el caso de autos tal omisión, o más bien, la errónea referencia que se hizo en la escritura pública de 17 de diciembre de 1987, no configura la hipótesis prevista en el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio que le permite rechazar su inscripción, atendido que el dato que echa de menos se encuentra en sus propios registros, sin que exista duda alguna que la cesión de los derechos hereditarios objeto del contrato se refiere a la propiedad ubicada en calle Villaseca N° 93, como tampoco la titularidad de los cedentes.

Décimo segundo (Sentencia de reemplazo) : Que, por lo reflexionado, el rechazo del Conservador de Bienes Raíces de Buin a inscribir la escritura pública de cesión de derechos hereditarios celebrada con fecha 17 de diciembre de 1987, ante el notario público de Santiago don Humberto Quezada Moreno Toledo, por las razones indicadas en el certificado respectivo, constituye una negativa que no cumple con los estándares previstos en el artículo 13 del Reglamento del Conservador de Bienes Raíces, por lo que resulta improcedente.


3. Corte de Apelaciones de San Miguel

Reclamo contra Conservador de Bienes Raíces. Por regla general, el Conservador tiene el deber de inscribir en el registro que corresponda los títulos que para ese fin se le presenten. Hipótesis de excepción a la obligación de efectuar la inscripción requerida. Vicio sancionado con nulidad relativa. Contrato celebrado hace más de veinte años, por lo que el vicio que lo afectaba se encuentra saneado. Objeciones invocadas para la inscripción no se encuentran amparadas por el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces.

Fecha Sentencia: 13/12/2021

Cita Online: CL/JUR/88907/2021

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Hechos:

La Corte de Apelaciones revoca el fallo impugnado y hace lugar a la solicitud formulada, se ordena al Conservador de Bienes Raíces de Peñaflor inscribir en el registro pertinente la cesión de derechos hereditarios de que da cuenta la escritura pública celebrada el 27 de noviembre de 1998.

Considerandos relevantes.

Quinto: Que, de lo señalado en las disposiciones precedentemente transcritas, se colige que, por regla general, el Conservador tiene el deber de inscribir en el registro que corresponda los títulos que, para ese fin, se le presenten, pudiendo, excepcionalmente, cuando se verifica alguna de las situaciones que el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces señala, negar la inscripción que se le solicitare. Tales situaciones son las siguientes: i) inscripción en algún sentido legalmente inadmisible, verbigracia, si no es auténtica o no está en el papel competente la copia que se le presenta; ii) si no está situada en el departamento o no es inmueble la cosa cuya inscripción se pide; iii) si no se ha dado al público el aviso prescrito en el artículo 58 del referido Reglamento, esto es, cuando se trata de inmuebles no inscritos; iv) si es visible en el título algún vicio o defecto que lo anule absolutamente, y v) si no contiene las designaciones legales para la inscripción.

Séptimo: Que, según hemos señalado en el basamento quinto, el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes contempla aquellos casos en que el Conservador se encuentra facultado para negar la inscripción que se le solicitare; de tales situaciones, la única que se asemeja a la objeción en análisis incumplimiento de los requisitos prescritos por el artículo 1749 del Código Civil para la cesión de derechos hereditarios de mujeres casadas bajo régimen de sociedad conyugal es la presencia visible en el título de algún vicio o defecto que lo anule absolutamente, pero, bien sabemos que el artículo 1757 del Código Civil sanciona tal omisión con la nulidad relativa, por lo que este defecto, por sí solo, mal podría sustentar la decisión de la autoridad registral de rehusar la inscripción solicitada.

Por lo demás, se trata de un contrato celebrado hace más de veinte años, por lo que el vicio que lo afectaba se encuentra saneado, motivo adicional para desestimar la objeción en análisis.

Noveno: Que, de lo reseñado, es dable concluir que no existe duda alguna que el inmueble a que hace referencia la escritura pública de cesión de derechos hereditarios de 1998 es el mismo que individualiza la inscripción de herencia de fojas 3092 N° 3858, del Registro de Propiedad de 2018, del Conservador de Bienes Raíces de Peñaflor, por lo que tampoco resulta pertinente invocar las diferencias accidentales que existen entre una y otra como motivo para rechazar la inscripción pedida.

Por lo demás, debemos reiterar, una vez más, que el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces permite negar una inscripción cuando ésta sea en algún sentido legalmente inadmisible, no esté situada en el departamento o no es inmueble la cosa cuya inscripción se pide, no se hubiere dado al público el aviso prescrito en el artículo 58 del referido Reglamento, si fuere visible en el título algún vicio o defecto que lo anule absolutamente, o bien si no contuviere las designaciones legales para la inscripción. La objeción en análisis no puede subsumirse en ninguna de estas hipótesis.

Décimo: Que, por último, tampoco resulta pertinente invocar la falta de coincidencia del título invocado en la escritura de cesión de derechos hereditarios con los registros conservatorios, como aduce la autoridad registral en su informe, pues, como acertadamente sostiene el apelante, el título vigente a la fecha del referido instrumento público era el inscrito en el Registro de Propiedad del Conservador de Bienes Raíces de Talagante de 1967, a fojas 213 N° 362, mientras que el actualmente vigente es el de fojas 3092 N° 3858, del Registro de Propiedad del Conservador de Bienes Raíces de Peñaflor, de 2018, que se originó con motivo de la posesión efectiva otorgada por la autoridad administrativa competente, en dicho año, según se ha dicho.

Undécimo: Que, así las cosas, yerra el tribunal a quo al negar la inscripción conservatoria solicitada por el recurrente, pues no se encuentran los supuestos de rechazo esgrimidos en la sentencia impugnada amparados por el artículo 13 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces.